Mostrando entradas con la etiqueta ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE FRANCO Y DE JOSE ANTONIO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE FRANCO Y DE JOSE ANTONIO. Mostrar todas las entradas
viernes, 20 de noviembre de 2009
FUNERAL DE ESTADO DE EL GENERALISIMO,DON FRANCISCO FRANCO BAHAMONDE
HELLO:
PARA AQUELLOS QUE NO RECUERDAN,PARA LOS QUE SI RECUERDAN,PARA LOS QUE NO ESTABAN.
ENTONCES TODOS LE QUERIAN ,LO DEMUESTRA LAS IMAGENES.
ES EL PUEBLO EL QUE HABLO.
documental sobre el entierro de Don Francisco Franco Bahamonde, jefe del estado español.
Francisco Franco - Caudillo de España
RESPETEMOS A LOS MUERTOS
LA HISTORIA ES HISTORIA Y FRANCO ESTA EN ELLA
¡VIVA FRANCO!
¡VIVA ESPAÑA!
NO NOS MAMEN MAS GALLO
GUERRILLERO VALENCIANO
PARA AQUELLOS QUE NO RECUERDAN,PARA LOS QUE SI RECUERDAN,PARA LOS QUE NO ESTABAN.
ENTONCES TODOS LE QUERIAN ,LO DEMUESTRA LAS IMAGENES.
ES EL PUEBLO EL QUE HABLO.
documental sobre el entierro de Don Francisco Franco Bahamonde, jefe del estado español.
Francisco Franco - Caudillo de España
RESPETEMOS A LOS MUERTOS
LA HISTORIA ES HISTORIA Y FRANCO ESTA EN ELLA
¡VIVA FRANCO!
¡VIVA ESPAÑA!
NO NOS MAMEN MAS GALLO
GUERRILLERO VALENCIANO
FRANCISCO FRANCO BAHAMONTE "IN MEMORIAM" 34 ANIVERSARIO DE SU MUERTE









Francisco Franco Bahamonde
(Francisco Franco Bahamonde) Jefe del Estado español durante la dictadura de 1939-75 (El Ferrol, 1892 - Madrid, 1975). Nacido en una familia de clase media de tradición marinera, Francisco Franco eligió la carrera militar, terminando en 1910 sus estudios en la Academia de Infantería de Toledo.
Ascendió rápidamente por méritos de guerra, aprovechando la situación bélica de Marruecos, en donde permaneció destinado entre 1912 y 1926, con breves interrupciones: en 1923 era ya jefe de la Legión, y en 1926 se convirtió en el general más joven de Europa.
La brillante carrera de Francisco Franco continuó bajo distintos regímenes políticos: con la dictadura de Primo de Rivera llegó a dirigir la Academia General Militar de Zaragoza (1928); con la Segunda República participó en la represión de la Revolución de Asturias (1934), fue comandante en jefe del ejército español en Marruecos (1935) y jefe del Estado Mayor Central (1936). El gobierno del Frente Popular le alejó a la Comandancia de Canarias, puesto que ocupaba al estallar la guerra civil.
Francisco Franco en 1923
De ideas conservadoras, Franco valoraba sobre todo el orden y la autoridad. Desconfiaba del régimen parlamentario, del liberalismo y de la democracia, a los que creía causantes de la «decadencia» de España en el siglo xx; su postura era representativa del grupo de militares «africanistas» que veían en el ejército la quintaesencia del patriotismo y la garantía de la unidad nacional.
Por tales razones Franco se sumó, aunque a última hora, a la conspiración preparada por varios militares para sublevarse contra la República en julio de 1936 (el día 17 en la Península y el 18 en África, donde estaba Franco, razón por la que el régimen identificó más tarde esta última fecha -el Alzamiento- como su momento fundacional).
Fracasado el golpe de Estado, se abrió una guerra civil que duraría tres años y que llevaría a Franco al poder. Tras pasar el estrecho de Gibraltar al frente del ejército de África, Franco avanzó por la Península hacia el norte. El 1 de octubre de 1936, sus compañeros de armas, reunidos en una Junta de Defensa Nacional en Burgos, le eligieron jefe político y militar del bando sublevado.
Franco dirigió la guerra con criterios conservadores, muy alejados de la guerra rápida que propugnaban las doctrinas estratégicas modernas. La unidad impuesta en su bando contrastaba con los enfrentamientos que desangraban al bando leal a la República; la disciplina y la profesionalidad de sus fuerzas, con la politización y el voluntarismo de sus enemigos; si a esto se une la ayuda militar que le prestaron la Alemania nazi y la Italia fascista, puede explicarse la victoria que Franco consiguió en 1939 (1 de abril).
Terminada la guerra civil, Franco impuso en toda España un régimen de nuevo cuño, inicialmente alineado con los fascismos de Hitler y Mussolini, que eran sus aliados e inspiradores. A pesar de ello, no comprometió del todo a España en la Segunda Guerra Mundial (1939-45), pues, dada la debilidad en que se encontraba el país, no consiguió de Hitler las desmesuradas compensaciones que pretendía por su apoyo (entrevista de Hendaya); tan sólo envió tropas voluntarias a combatir junto a los alemanes contra la Unión Soviética (la División Azul). Terminada la guerra con la derrota de las fuerzas del Eje, aliadas de Franco, su régimen sufrió un cierto aislamiento diplomático, pero consiguió mantenerse, rentabilizando su anticomunismo radical en el contexto de la «guerra fría».
Franco y Eisenhower en Madrid, 1959
En lo político, Franco instauró desde el principio una dictadura personal de carácter autoritario, sin una ideología definida más allá de su carácter confesional (católico integrista), unitario y centralista (contra toda autonomía regional o reconocimiento de peculiaridades culturales), reaccionario y conservador (los partidos y los sindicatos de clase fueron prohibidos). Copió de sus modelos fascistas la idea de una jefatura carismática unipersonal (con el apelativo de Caudillo), de un partido único (el Movimiento Nacional) y de un vago corporativismo (sindicato vertical). La represión de la oposición fue feroz (con unos 60.000 ejecutados sólo entre 1939 y 1945, continuando las ejecuciones políticas hasta 1975).
En lo económico, optó por una política de autarquía que hundió a España en el estancamiento y el atraso, en contraste con la recuperación que vivía el resto de Europa; sin embargo, la necesidad de homologarse con los países occidentales y de reforzar la alianza con Estados Unidos le llevó a una progresiva liberalización económica a partir del Plan de Estabilización de 1959.
Los años sesenta -con los «planes de desarrollo» y la influencia política del Opus Dei- fueron de rápido crecimiento económico, industrialización, apertura y urbanización: las mejoras materiales facilitaron el mantenimiento de Franco en el poder, a pesar del creciente anacronismo de su régimen; pero también produjeron cambios sociales que hicieron inviable su continuidad una vez muerto el general.
Desde 1969 Francisco Franco había institucionalizado como sucesor al príncipe Juan Carlos, nieto del último rey de España (Alfonso XIII); tal previsión sucesoria se cumplió tras la muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975, pero no fue acompañada de una continuidad política, ya que, sin romper con la legalidad vigente, el nuevo rey promovió una transición pacífica a la democracia.
CRONOLOGÍA DE FRANCISCO FRANCO
1892. Nace en El Ferrol, el 4 de diciembre.
1907. Ingresa en la Academia Militar de Toledo (Agosto)
1910. Sale como segundo teniente (13 julio). Primer destino: Regimiento Zamora número 8, en El Ferrol.
1912. A petición propia, es destinado a Marruecos (Febrero), al Regimiento de África número 68. Participa (Mayo) en las primeras operaciones de las tropas regulares de Melilla.
1914. Primer ascenso por méritos de guerra (Septiembre) tras la batalla de Izarduy. Neutralidad en la Guerra Mundial.
1915. Ascenso a capitán por méritos de guerra.
1916. Herido de gravedad en Buit (29 de Junio). Cruz de María Cristina y ascenso a comandante. Destino en el Regimiento del Príncipe, en Oviedo.
1917. Destacada intervención en la represión de la huelga general revolucionaria.
1920. En Marruecos, Millán Astray le hace lugarteniente de la Legión Extranjera. Manda (Octubre) la Primera Bandera.
1921. Desastre de Annual (Julio).
1923. Recibe la Medalla Militar individual (22 Enero) y el Tercio obtiene la colectiva, tras la reconquista de Melilla. Ascendido a teniente coronel, es jefe del Tercio (8 junio). Golpe de Estado de Primo de Rivera (Septiembre). Contrae matrimonio con la ovetense Carmen Polo ( 16 Octubre).
1924. Se enfrenta en Marruecos (Junio) al alzamiento de las cabilas en la zona occidental.
1925. Ascenso a Coronel (5 Febrero). Participa en el desembarco de Alhucemas (Septiembre).
1926. General de brigada (3 Febrero): con 33 años, es el general más joven de Europa.
1928. Director de la Academia General Militar de Zaragoza.
1930. Caída de la dictadura de Primo de Rivera y Gobierno de Berenguer (Enero)
1931. Gobierno de Aznar (Febrero). Caída de la Monarquía y proclamación de la Segunda República (14 Abril). El Gobierno clausura la Academia de Zaragoza (14 Julio). Queda en situación de disponible, tenido como poco afecto al sistema.
1932. Destinado en La Coruña.
1933. Comandante militar de las Baleares.
1934. Sofoca, con el Tercio y tropas marroquíes, la revolución en Asturias (Octubre).
1935. Gil Robles, le nombre jefe del Estado Mayor Central.
1936. El Gobierno de Frente Popular le destina a Canarias. Intervienen en la preparación el golpe de Estado organizado por Sanjurjo y Mola. Se traslada a Tetuán (Agosto) para comandar el Ejército de África. Comienza la Guerra Civil. Proclamado generalísimo de los Ejércitos y jefe del Estado (1 Octubre).
1937. Por el Decreto de Unificación (19 Abril), jefe de FET y de las JONS.
1938. Jefe del Ejército, del Gobierno y del Estado (30 Enero). Capitán general (18 Julio).
1939. Fin de la guerra (1 Abril). Cruz Laureada de San Fernando (Mayo).
1940. De la neutralidad a la no beligerancia en la Guerra Mundial. Entrevista con Hitler en Hendaya (Octubre).
1941. Envío de la División Azul al frente del Este.
1942. Institucionalización del Régimen y organización de las Cortes corporativas.
1945. Ostracismo internacional.
1947. Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado: España es una monarquía, católica, social y representativa.
1953. Pacto con los Estados Unidos y Concordato con la Santa Sede.
1955. España, admitida en las Naciones Unidas.
1958. Estado de excepción (Marzo-Abril)
1959. Visita de Eisenhower a Madrid
1962. Contubernio de Munich.
1963. Nace el Tribunal de Orden Público.
1966. Ley Orgánica del Estado.
1967. La ETA inicia sus actividades terroristas.
1969. Estado de excepción (Febrero). Juan Carlos de Borbón es designado heredero y Príncipe de España (Julio).
1970. Estado de excepción (Diciembre-Junio 71).
1973. Carrero Blanco, presidente del Gobierno (Junio), es asesinado (Diciembre).
1974. Primera enfermedad (Junio-Septiembre) y traspaso temporal de poderes al Príncipe.
1975. Últimas ejecuciones del Régimen (Septiembre) y repulsa internacional. Segunda enfermedad y muerte, el 20 de noviembre.
La Cruzada
1. Lucha contra el comunismo internacional.
Luchamos por librar a nuestro pueblo de las influencias del marxismo y del comunismo internacionales, que se introdujeron en nuestro país para hacer de España una sucursal del bolchevismo moscovita. Queremos salvar por esta lucha los valores morales, espirituales, religiosos y artísticos creados por el pueblo español a lo largo de una gloriosa historia, y que constituyen la base de nuestra existencia nacional e individual.
(VII-1937: Declaraciones al "Leipziger Illustrierte Zeitung".)
2. Justificación del Alzamiento
El Ejército, secundado por el pueblo y las milicias, se alzó contra un Gobierno anticonstitucional, tiránico y fraudulento, y, cumpliendo lo que preceptúa nuestra ley constitutiva castrense, se erigió en defensa de la Patria, defendiéndola de sus enemigos exteriores e interiores. ¡Sublime precepto que compendia la más augusta y trascendental misión!
(18-VII-1937: I Aniversario del Alzamiento.)
3. La hecatombe de 1936
En el alborear de julio de 1936, adueñados de los resortes del Poder las fuerzas ocultas de la revolución, no se presentaba otro horizonte que el inmensamente trágico de asistir a la destrucción del más incalculable de los tesoros: el de los valores espirituales de un pueblo.
(18-VII-1937: I Aniversario del Alzamiento.)
4. El Alzamiento militar
Al Ejército no le es lícito sublevarse contra un partido ni contra una Constitución porque no le gusten; pero tiene el deber de levantarse en armas para defender a la Patria cuando está en peligro de muerte.
(19-VII-1937: Declaraciones a "ABC", de Sevilla.)
5. Levantamiento de la nación
La nación, consciente de su destino histórico, se ha levantado para defender las esencias de su vida y, cumpliendo otra vez misteriosos designios, para defender también las esencias de una civilización que nos es común.
(2-VII-1937: Salamanca.)
6. España y la civilización mundial
Lo mismo que España salvó la civilización mundial en la batalla de Lepanto, ahora ha emprendido a otro acto histórico semejante contra la amenaza presente, no menos peligrosa.
(7-VIII-1937: Declaraciones a "Collier's".)
7. Ante la revolución comunista
Los jefes del Ejército no intervinieron hasta tener la convicción de que solamente su acción podía salvar al país d ela ruina completa. Se decidieron a actuar el día que supieron que los elementos extremistas del Frente Popular preparaban una revolución comunista -de tipo soviético- para apoderarse del Poder.
(15-VIII-1937: "La Revue Belge".)
8. Las elecciones de 1936 y el Frente Popular
Las elecciones que precedieron al establecimiento de un Gobierno de Frente Popular, en febrero de 1936, fueron falseadas por los partidos extremistas; obtuvieron electores por la amenaza y el terror, sea que votaron con ellos, sea que se abstuvieran de votar contra ellos. A pesar de todo, los partidos de derechas tuvieron más sufragios que los de izquierdas. Entonces recurrieron a los grandes remedios, como la anulación de resultados en ciertas circunscripciones y otras prácticas similares, gracias a las cuales los extremistas obtuvieron el Poder. Una vez instalados en él, les bastó poco tiempo para extender la anarquía y el caos en el país.
(15-VII-1937: "La Revue Belge".)
9. Lucha en defensa de Europa
Es la lucha en defensa de Europa y, una vez más, cabe a los españoles la gloria de llevar en la punta de sus bayonetas la defensa de la civilización, de mantener una cultura cristiana, de mantener una fe católica y de mantenerlas al estilo de Don Quijote, marchando con su coraje, con su entusiasmo y con sus mejores valores, que son hoy el corazón y la entraña de España.
(1-X-1937: Burgos.)
10. El desenfreno del Frente Popular
Todos los Gobiernos del Frente Popular, todos los Gobiernos de izquierdas que han gobernado España no han estimado y han desconocido el principio de autoridad, dejándose desbordar por elementos más avanzados que ellos mismos. Ha sido así como España fue arrastrada hacia un desorden desenfrenado.
¿VIVA ESPAÑA!
!VIVA FRANCO¡
DICEN QUE:!NO ES DE BIEN NACIDO EL NO SER AGRADECIDO¡
LOS PAISES QUE OLVIDAN SU HISTORIA Y A SUS LIDERES Y BENEFACTORES NO SON LIBREPENSADORES.
FRANCO FUE UNA FIGURA TRANCENDENTAL PARA LA ACTUAL ESPAÑA O REINO DE ESPAÑA Y TODOS SUS DETRACTORES LO SABEN.
NO NOS MAMEN MAS GALLO
GUIERRILLERO VALENCIANO.
miércoles, 21 de octubre de 2009
23 de Agosto de 1939 - Pacto Germano-Soviético
HELLO MISTERS AND LADYS:
Há 70 anos a URSS e a Alemanha nazi assinavam um pacto de não-agressão e acordavam a repartição da Polónia entre si. Motivo de grande controvérsia, o pacto Molotov/Ribbentrop tem sido defendido pela generalidade das correntes comunistas, à excepção das trotskistas e conselhistas, como um acto genial de Staline que adiou a agressão nazi à URSS por dois preciosos anos, permitindo-lhe reorganizar-se e preparar-se para a guerra e conseguir resistir aos alemães e derrotá-los. Para os seus detractores, foi um acto inqualificável que não só desencadeou a Segunda Guerra como provou que Staline é igual a Hitler, o comunismo ao fascismo e que os dois regimes são totalitários por natureza. Ou seja, liberdade, só com a democracia do capital.
A mistificação tem, nos dias que correm, o valor de verdade inquestionável e ganhou grande aceitação depois da implosão do bloco soviético. Tanto assim que há meses a OSCE, a organização da União Europeia para as questões de segurança, validou oficialmente a tese através de uma resolução em que culpa por igual a Alemanha e a URSS como exclusivos responsáveis pela guerra. Por isso vale a pena recordar alguns factos sistematicamente remetidos para o esquecimento.
ALIANÇA NÃO DECLARADA ENTRE DEMOCRACIAS E FASCISMO
O pacto Hitler-Staline foi o culminar de uma longa história marcada:
1- Pelo desejo das potências ocidentais de aniquilarem a União Soviética e assim varrerem de vez o fantasma da revolução proletária. Com esse objectivo fizeram vista grossa à ascensão do fascismo na Alemanha, e viram os seus métodos terroristas como um mal menor, controlável e muito útil na luta contra a ameaça da revolução comunista.
Foi a social-democracia europeia quem favoreceu o triunfo eleitoral de Hitler ao adoptar uma violenta e sectária política de isolamento dos comunistas após o esmagamento da revolução alemã; foram as democracias que permitiram o rearmamento da Alemanha nazi e deixaram afogar em sangue a República espanhola às mãos dos fascistas espanhóis, italianos e alemães com a sua política de neutralidade e não intervenção, como já o haviam feito relativamente à Etiópia, invadida pelos italianos, e à China, submetida pelo Japão. Foram os EUA, nomeadamente o magnata Morgan e as multinacionais IBM, CocaCola, Ford, Opel, Kodak e GE que ajudaram a reconstituição dos grupos financeiros e económicos alemães. Ninguém melhor que eles expressou o calculismo e o pensamento das potências ocidentais face ao fascismo e à “ameaça comunista”: “Nem os Aliados nem o Eixo devem ganhar a guerra. Os EUA devem proporcionar aos dois campos os meios para se combaterem e desmoronarem” (Henry Ford); “Se a Alemanha estiver a ganhar, devemos ajudar a Rússia; se a Rússia estiver a ganhar, devemos ajudar a Alemanha, para que morram o maior número de pessoas de cada lado” (Truman).
2 – Pela política de isolamento da URSS seguida pelas democracias, rejeitando sistematicamente todas as propostas e iniciativas soviéticas para a realização de pactos antifascistas tendo em vista a constituição de uma frente de Estados não-agressivos, feitas insistentemente por Staline a partir de 1934, principalmente à França e à Inglaterra. A partir de 1935, com a realização do 7º Congresso da IC, a URSS levou mais longe esse esforço de entendimento com as democracias abandonando qualquer ideia de revolução e subversão da ordem burguesa e empenhando-se na constituição das frentes populares antifascistas unindo comunistas, social-democratas e democratas de todos o tipo. O mais que conseguiu foi a assinatura com a França do acordo Laval-Staline (que nunca saiu do papel) e um tratado de apoio mútuo com a Checoslováquia.
3 – Pela assinatura em Outubro de 1936 do Pacto Anticomunista pela Alemanha, Japão e Itália, o qual previa a partilha da URSS entre eles e, em 1938, do Pacto de Munique entre a Inglaterra, França, Alemanha, Itália, Hungria e Polónia reconhecendo o direito da Alemanha a uma parte da Checoslováquia, os Sudetas (a outra foi invadida em Agosto do ano seguinte pela Alemanha, Hungria e Polónia) e a anexação da Áustria, Albânia e Lituânia pelo regime hitleriano.
Hitler não fazia segredo da sua intenção de atacar a URSS para se apropriar dos campos de petróleo, combustível de que era totalmente dependente, e fazer da Ucrânia o celeiro alemão. Sentindo o cerco apertar-se e a inevitabilidade da guerra, Staline insiste mais uma vez, em 1939, com a Inglaterra, EUA e a França para a realização de um tratado. Estas não só recusam como incentivam a Alemanha a atacar a URSS, dando a entender que se manteriam neutrais.
Em Agosto, Hitler ameaça atacar a URSS. Staline, completamente isolado e fracassadas as políticas de aproximação e entendimento com as democracias e os nulos resultados das frentes antifascistas, propõe à Alemanha um pacto de não-agressão. A Alemanha aceita e invade a Polónia. A Inglaterra e a França, alarmadas com a aliança entre a URSS e a Alemanha, sentem-se ameaçadas e declaram guerra à Alemanha. A URSS ocupa a parte que lhe calhou da Polónia e a Finlândia, aliada dos nazis, ataca a URSS em 30 de Setembro. Em 22 de Junho de 1941, a Alemanha ataca a URSS, depois de ter submetido todos os países ocidentais, à excepção da Inglaterra.
AS CULPAS DE STALINE
Se é verdade que não estava nas mãos de Staline evitar a guerra e que o Pacto Germano-Soviético serviu para dar tempo à URSS para se preparar para o ataque que sabia inevitável, não há qualquer razão para tecermos loas à suposta genialidade de Staline. Além do cortejo de horrores que acompanhou as purgas estalinistas e que conduziu também à decapitação do Exército Vermelho, a forma como Staline ignorou os avisos que lhe chegavam de que Hitler se preparava para atacar a URSS – o que se traduziu na captura e massacre de alguns milhões de soldados soviéticos apanhados desprevenidos pela ofensiva nazi, facto geralmente elencado para diminuir Staline – há outro tipo de razões, bem mais sérias e decisivas que estas.
Staline não foi a vítima inocente da aliança não declarada entre as democracias e o fascismo que, em desespero de causa, se teria visto obrigado a entender-se com o diabo para sobreviver. O pacto Hitler-Staline resulta também do fracasso da sua política – imposta à Internacional Comuista e ao movimento comunista internacional – de contenção do perigo fascista através do aliciamento das potências democráticas e do namoro à social-democracia. A política das frentes populares antifascistas não produziu os resultados esperados porque apelava, não à unidade por baixo, entre os trabalhadores, mas aos entendimentos por cima, entre governos e chefes dos partidos democratas (em França, mas não só, o PCF até chegou a apelar aos fascistas descontentes); porque trocou a unidade na acção e na base por uma mirífica unidade política da classe operária, o que se traduziu no apelo à fusão dos partidos comunistas com os social-democratas e no alastramento e fortalecimento do oportunismo de direita no seio do movimento comunista.
Staline viu-se na contingência de assinar um pacto com os nazis e com ele lançar a confusão, a desorientação e a cisão no movimento comunista, porque há muito que deixara de pensar como um revolucionário comunista e a URSS de ser um Estado governado por proletários – se é que alguma o foi, a não ser por breve momento.
Staline comportou-se como aquilo que de facto era: um dirigente burguês de um regime anti-operário de capitalismo de Estado. Por recear a luta revolucionária do proletariado, optou por procurar apoios na burguesia democrática. Se ainda fosse um revolucionário comunista, teria procurado fazer o contrário: que a luta do operariado russo e de todo o mundo contra o perigo fascista transformasse a Segunda Guerra Mundial numa onda de revoluções, a exemplo do que Lenine defendeu quando da Primeira Guerra. Em vez disso, optou por apelar à defesa das democracias burguesas e à “grande guerra patriótica”.
NO NOS MAMEN MAS GALLO
GUERRILLERO VALENCIANO
Há 70 anos a URSS e a Alemanha nazi assinavam um pacto de não-agressão e acordavam a repartição da Polónia entre si. Motivo de grande controvérsia, o pacto Molotov/Ribbentrop tem sido defendido pela generalidade das correntes comunistas, à excepção das trotskistas e conselhistas, como um acto genial de Staline que adiou a agressão nazi à URSS por dois preciosos anos, permitindo-lhe reorganizar-se e preparar-se para a guerra e conseguir resistir aos alemães e derrotá-los. Para os seus detractores, foi um acto inqualificável que não só desencadeou a Segunda Guerra como provou que Staline é igual a Hitler, o comunismo ao fascismo e que os dois regimes são totalitários por natureza. Ou seja, liberdade, só com a democracia do capital.
A mistificação tem, nos dias que correm, o valor de verdade inquestionável e ganhou grande aceitação depois da implosão do bloco soviético. Tanto assim que há meses a OSCE, a organização da União Europeia para as questões de segurança, validou oficialmente a tese através de uma resolução em que culpa por igual a Alemanha e a URSS como exclusivos responsáveis pela guerra. Por isso vale a pena recordar alguns factos sistematicamente remetidos para o esquecimento.
ALIANÇA NÃO DECLARADA ENTRE DEMOCRACIAS E FASCISMO
O pacto Hitler-Staline foi o culminar de uma longa história marcada:
1- Pelo desejo das potências ocidentais de aniquilarem a União Soviética e assim varrerem de vez o fantasma da revolução proletária. Com esse objectivo fizeram vista grossa à ascensão do fascismo na Alemanha, e viram os seus métodos terroristas como um mal menor, controlável e muito útil na luta contra a ameaça da revolução comunista.
Foi a social-democracia europeia quem favoreceu o triunfo eleitoral de Hitler ao adoptar uma violenta e sectária política de isolamento dos comunistas após o esmagamento da revolução alemã; foram as democracias que permitiram o rearmamento da Alemanha nazi e deixaram afogar em sangue a República espanhola às mãos dos fascistas espanhóis, italianos e alemães com a sua política de neutralidade e não intervenção, como já o haviam feito relativamente à Etiópia, invadida pelos italianos, e à China, submetida pelo Japão. Foram os EUA, nomeadamente o magnata Morgan e as multinacionais IBM, CocaCola, Ford, Opel, Kodak e GE que ajudaram a reconstituição dos grupos financeiros e económicos alemães. Ninguém melhor que eles expressou o calculismo e o pensamento das potências ocidentais face ao fascismo e à “ameaça comunista”: “Nem os Aliados nem o Eixo devem ganhar a guerra. Os EUA devem proporcionar aos dois campos os meios para se combaterem e desmoronarem” (Henry Ford); “Se a Alemanha estiver a ganhar, devemos ajudar a Rússia; se a Rússia estiver a ganhar, devemos ajudar a Alemanha, para que morram o maior número de pessoas de cada lado” (Truman).
2 – Pela política de isolamento da URSS seguida pelas democracias, rejeitando sistematicamente todas as propostas e iniciativas soviéticas para a realização de pactos antifascistas tendo em vista a constituição de uma frente de Estados não-agressivos, feitas insistentemente por Staline a partir de 1934, principalmente à França e à Inglaterra. A partir de 1935, com a realização do 7º Congresso da IC, a URSS levou mais longe esse esforço de entendimento com as democracias abandonando qualquer ideia de revolução e subversão da ordem burguesa e empenhando-se na constituição das frentes populares antifascistas unindo comunistas, social-democratas e democratas de todos o tipo. O mais que conseguiu foi a assinatura com a França do acordo Laval-Staline (que nunca saiu do papel) e um tratado de apoio mútuo com a Checoslováquia.
3 – Pela assinatura em Outubro de 1936 do Pacto Anticomunista pela Alemanha, Japão e Itália, o qual previa a partilha da URSS entre eles e, em 1938, do Pacto de Munique entre a Inglaterra, França, Alemanha, Itália, Hungria e Polónia reconhecendo o direito da Alemanha a uma parte da Checoslováquia, os Sudetas (a outra foi invadida em Agosto do ano seguinte pela Alemanha, Hungria e Polónia) e a anexação da Áustria, Albânia e Lituânia pelo regime hitleriano.
Hitler não fazia segredo da sua intenção de atacar a URSS para se apropriar dos campos de petróleo, combustível de que era totalmente dependente, e fazer da Ucrânia o celeiro alemão. Sentindo o cerco apertar-se e a inevitabilidade da guerra, Staline insiste mais uma vez, em 1939, com a Inglaterra, EUA e a França para a realização de um tratado. Estas não só recusam como incentivam a Alemanha a atacar a URSS, dando a entender que se manteriam neutrais.
Em Agosto, Hitler ameaça atacar a URSS. Staline, completamente isolado e fracassadas as políticas de aproximação e entendimento com as democracias e os nulos resultados das frentes antifascistas, propõe à Alemanha um pacto de não-agressão. A Alemanha aceita e invade a Polónia. A Inglaterra e a França, alarmadas com a aliança entre a URSS e a Alemanha, sentem-se ameaçadas e declaram guerra à Alemanha. A URSS ocupa a parte que lhe calhou da Polónia e a Finlândia, aliada dos nazis, ataca a URSS em 30 de Setembro. Em 22 de Junho de 1941, a Alemanha ataca a URSS, depois de ter submetido todos os países ocidentais, à excepção da Inglaterra.
AS CULPAS DE STALINE
Se é verdade que não estava nas mãos de Staline evitar a guerra e que o Pacto Germano-Soviético serviu para dar tempo à URSS para se preparar para o ataque que sabia inevitável, não há qualquer razão para tecermos loas à suposta genialidade de Staline. Além do cortejo de horrores que acompanhou as purgas estalinistas e que conduziu também à decapitação do Exército Vermelho, a forma como Staline ignorou os avisos que lhe chegavam de que Hitler se preparava para atacar a URSS – o que se traduziu na captura e massacre de alguns milhões de soldados soviéticos apanhados desprevenidos pela ofensiva nazi, facto geralmente elencado para diminuir Staline – há outro tipo de razões, bem mais sérias e decisivas que estas.
Staline não foi a vítima inocente da aliança não declarada entre as democracias e o fascismo que, em desespero de causa, se teria visto obrigado a entender-se com o diabo para sobreviver. O pacto Hitler-Staline resulta também do fracasso da sua política – imposta à Internacional Comuista e ao movimento comunista internacional – de contenção do perigo fascista através do aliciamento das potências democráticas e do namoro à social-democracia. A política das frentes populares antifascistas não produziu os resultados esperados porque apelava, não à unidade por baixo, entre os trabalhadores, mas aos entendimentos por cima, entre governos e chefes dos partidos democratas (em França, mas não só, o PCF até chegou a apelar aos fascistas descontentes); porque trocou a unidade na acção e na base por uma mirífica unidade política da classe operária, o que se traduziu no apelo à fusão dos partidos comunistas com os social-democratas e no alastramento e fortalecimento do oportunismo de direita no seio do movimento comunista.
Staline viu-se na contingência de assinar um pacto com os nazis e com ele lançar a confusão, a desorientação e a cisão no movimento comunista, porque há muito que deixara de pensar como um revolucionário comunista e a URSS de ser um Estado governado por proletários – se é que alguma o foi, a não ser por breve momento.
Staline comportou-se como aquilo que de facto era: um dirigente burguês de um regime anti-operário de capitalismo de Estado. Por recear a luta revolucionária do proletariado, optou por procurar apoios na burguesia democrática. Se ainda fosse um revolucionário comunista, teria procurado fazer o contrário: que a luta do operariado russo e de todo o mundo contra o perigo fascista transformasse a Segunda Guerra Mundial numa onda de revoluções, a exemplo do que Lenine defendeu quando da Primeira Guerra. Em vez disso, optou por apelar à defesa das democracias burguesas e à “grande guerra patriótica”.
NO NOS MAMEN MAS GALLO
GUERRILLERO VALENCIANO
jueves, 20 de noviembre de 2008
FRANCO Y EL REINO DE VALENCIA


HOLA SEÑORES:DESMITIFIQUEMOS ALGUNOS TEMAS MAL CONTADOS.
--------------------------------------------------------------------------------
El País Valenciano (antes, reino de Valencia)
--------------------------------------------------------------------------------
Puedo afirmar, por conocimiento propio, que desde el mismo día de la liberación de Valencia por las fuerzas del general Aranda (29 de marzo de 1939), ondeó en el balcón del ayuntamiento valenciano (y en todas partes) la senyera regional y se siguió hablando en lengua vernácula y se continuaron editando en ella libros y revistas. Todas las manifestaciones populares (las fallas, las fogueres, las gayatas, los milacres de Sant Visent) utilizaron como siempre el idioma valenciano sin limitación. Los Jocs Florais continuaron premiando poesías en vernáculo. Y en vernáculo se siguió cantando el himno a la Mare de Deu, ese que comienza diciendo: La terra va lenciana s'ampara baix ton mant...
Los premios literarios de la Diputación de Valencia, instituidos en 1949, se ofrecían a trabajos en castellano y valenciano. La poesía asimismo bilingüe presentaba, desde los años 40, nombres tan preclaros como Xavier Casp, Vicente Andrés Estellés, María Beneyto, José María Bayarri, Jacinto M. Mustieles. Francisco Almela y Vives escribía La columna i les roses y otras muchas obras, también en los dos idiomas, indistintamente. y Martín Domínguez. Y Manuel González Martí (Contes del plá i la muntanya, 1947). y CarIes Salvador (El fang i l'esperit, 1952). Y Sanchis Guarner. Y Eduardo López-Chávarri y Bernat Artola (Llantia viva, 1947). Y Maximiliano Thous.
El sainete valenciano conocía los éxitos populares de La cotorra del mercat (1946), de Paco Barchino; El tío estraperlo (1948), de Jesús Morante Borrás; L'hort embruixat, de Sendin Galiana (1951). Se reeditó L'agüelo pollastre, de nernat i Baldoví. Joan Fuster publicaba (naturalmente en Barcelona) su obra Nosaltres, els valencians (1962), dando comienzo a la gran polémica sobre la identidad de la cultura valenciana, que actualmente ha alcanzado lamentables excesos, propiciando un enfrentamiento por demás violento entre Cataluña y Valencia. Los organismos culturales más tradicionales (Lo Rat Penal y El Micalet) desarrollaron sus actividades con normalidad, reforzados más tarde por la institución Alfonso el Magnánimo.
En definitiva, el valenciano se hablaba y se desarrollaba sin ningún problema, en todas partes y como siempre. Sólo que entonces no estaba de moda (como ahora) que la gente bien acudiera a tomar clases de vernáculo.
ANTE TODO ESTO.
NO CREAMOS EN LAS HISTORIAS OCULTAS Y MACABRAS.
ESTA ES LA VERDAD.
Y NO NOS MAMEN MAS GALLO.
GUERRILLERO-VALENCIANO
TESTAMENTO POLITICO DE FRANCO


HOLA SEÑORES.
TRIBUTO Y HOMENAJE AL QUE DIRIGIO LOS DESTINOS DE ESPAÑA DURANTE 40 AÑOS.
«Españoles:
Al llegar para mí la hora de rendir la vida ante el Altísimo y comparecer ante su inapelable juicio pido a Dios que me acoja benigno a su presencia, pues quise vivir y morir como católico. En el nombre de Cristo me honro, y ha sido mi voluntad constante ser hijo fiel de la Iglesia, en cuyo seno voy a morir. Pido perdón a todos, como de todo corazón perdono a cuantos se declararon mis enemigos, sin que yo los tuviera como tales. Creo y deseo no haber tenido otros que aquellos que lo fueron de España, a la que amo hasta el último momento y a la que prometí servir hasta el último aliento de mi vida, que ya sé próximo.
Quiero agradecer a cuantos han colaborado con entusiasmo, entrega y abnegación, en la gran empresa de hacer una España unida, grande y libre. Por el amor que siento por nuestra patria os pido que perseveréis en la unidad y en la paz y que rodeéis al futuro Rey de España, don Juan Carlos de Borbón, del mismo afecto y lealtad que a mí me habéis brindado y le prestéis, en todo momento, el mismo apoyo de colaboración que de vosotros he tenido. No olvidéis que los enemigos de España y de la civilización cristiana están alerta. Velad también vosotros y para ello deponed frente a los supremos intereses de la patria y del pueblo español toda mira personal. No cejéis en alcanzar la justicia social y la cultura para todos los hombres de España y haced de ello vuestro primordial objetivo. Mantened la unidad de las tierras de España, exaltando la rica multiplicidad de sus regiones como fuente de la fortaleza de la unidad de la patria.
Quisiera, en mi último momento, unir los nombres de Dios y de España y abrazaros a todos para gritar juntos, por última vez, en los umbrales de mi muerte,
"¡Arriba España! ¡Viva España!".»
lunes, 17 de noviembre de 2008
ENTIERRO DEL GENERALISIMO FRANCO
HOLA SEÑORES. SOLO SIN COMENTARIOS NON COMMENT. TODOS ERAN FRANQUISTAS. NO NOS MAMEN MAS GALLO. GUERRILLERO VALENCIANO DESCANSE EN PAZ
RECORDADNDO EL FALLECIMIENTO DE DON FRANCISCO FRANCO BAHAMONTE


HOLA SEÑORES:
EN ESTE ESCRITO SOLO VOY A RELATAR LO QUE SUCEDIO ESE 20 DE NOVIEMBRE DE 1975,SIN MAS,LEAN USTEDES Y JUZGUEN USTEDES.PERO EN ESE MOMENTO EN QUE YO TENIA 15 AÑOS MUY INFANTILES,HABIA 35 MILLONES DE ESPAÑOLES QUE LE RINDIERON TRIBUTO,"POR ALGO SERIA".
Recordando el fallecimiento de Francisco Franco.
--------------------------------------------------------------------------------
A las ocho de la mañana del día 22 de noviembre de 1975 quedó instalada la capilla ardiente con el cadáver del Jefe del Estado Francisco Franco Bahamonde en el Salón de Columnas del Palacio de Oriente. A esa misma hora se abrieron las puertas del Palacio al público. Sin embargo, desde muchas horas antes, las colas de personas para pasar ante el túmulo, se habían ido formando. El frío, en la plaza, era muy intenso.
En toda la zona fueron instalados altavoces que emitían constantemente música sacra. El espectáculo, desde la plaza de Oriente, fue sobrecogedor. Cada quince minutos, retumbaba el cañonazo de ordenanza en honor del Caudillo muerto. En el mástil izquierdo del Palacio ondeó la bandera nacional a media asta. Las colas se movían lentamente, irregularmente, hasta con fondo de seis o más personas. Las vallas habían sido colocadas junto a los jardines, para no interrumpir el trabajo de los operarios que montaban la gran plataforma, donde habría de celebrarse el funeral público, presidido por SS.MM. los Reyes.
En el lento avance de las colas se observaba a mujeres llorosas, jóvenes, curas, monjas, personalidades de la Administración, militares, niños... La Policía Militar se encargaba de encauzar a las personas hacia la plaza de la Armería, donde el silencio era impresionante. La parte baja del Palacio estaba llena de coronas y había sido necesario habilitar los soportales de la plaza para las que estaban por llegar.
Dentro, en el Salón de Columnas, habían sido colocados cuatro ramos de flores ante el cadáver del Generalísimo. Un capitán legionario depositó su gorra frente al túmulo mortuorio. Las primeras coronas llegadas a Palacio fueron enviadas por primeros mandatarios de todo el mundo y por las diferentes instituciones del país. El Emperador del Japón, Hassan II, la reina de Inglaterra, los príncipes de Mónaco y las primeras autoridades de los Gobiernos de Grecia, Canadá, Chile, República Dominicana, etc.
Las escenas de emoción se sucedieron a lo largo de las tres jornadas que estuvo instalada la capilla ardiente. Rostros llorosos, silencios expectantes. Se vieron asimismo inválidos, a los que se dio preferencia para desfilar ante el Caudillo. Las largas colas continuaron desbordándose, nutriéndose sin cesar de personas que acudían ansiosas parar dar su último adiós a Francisco Franco.
A las siete y treinta de la madrugada del domingo día 23, la capilla ardiente quedó cerrada al público. Cálculos aproximados indicaron que cerca de medio millón de personas desfilaron ante Francisco Franco Bahamonde, Caudillo de España.
ARRIBA
--------------------------------------------------------------------------------
El entierro del Soldado.
--------------------------------------------------------------------------------
Españoles de todas las condiciones, de todas las clases sociales, de todas las edades, acudieron a la plaza de Oriente para rendir el último tributo ante quien durante casi cuarenta años llenó una de las más sublimes páginas de la Historia de España. Si los testimonios de afecto y de dolor se habían dejado sentir en el silencio del multitudinario desfile ante el cadáver de Francisco Franco, los llantos incontrolados del sentir popular dejaron entrever el respeto, la admiración y el dolor ante quien para siempre comenzaba una vida eterna, ante quien nació bajo el Sacramento del Bautismo y entró ante el Todopoderoso como un gran cristiano.
Recibió el último tributo de las Fuerzas Armadas que interpretaron el toque de silencio, que tantas veces Franco había presidido en la Oración de la noche en el amplio y ancho batallar por los caminos de España, por una España mejor que siempre deseó. Mientras tanto, las calles de España estaban vacías. Los hombres y mujeres de esta España a la que él tanto amó se fundieron en apretado haz en la paz de sus hogares para decir, por medio de su televisor, el último adiós a nuestro Caudillo. La homilía del Primado de España recogió la semblanza de un soldado, del mejor de los soldados de nuestra Patria.
La plaza de Oriente, testigo esencial de los grandes aciertos de Franco, testigo también de los desagravios a su figura por quienes no quisieron entendernos, se vistió de luto y de serenidad, rompiendo en gritos cuando el cuerpo del Jefe del Estado se alzaba sobre el túmulo en un camión militar.
S.M. el Rey, en coche descubierto, iba tras el cadáver del Caudillo a cuyos restos rodeaban su escolta. Las banderas nacionales con crespones negros aparecían en los balcones de Madrid. Al llegar la comitiva al Arco del Triunfo, Juan Carlos I pasó a un coche cubierto y los caballos fueron sustituidos por la guardia motorizada. Cientos de coches, cientos de periodistas seguían el cortejo fúnebre, acompañados por también cientos de coronas que habían llegado de todos los rincones de España y de todo el mundo. La familia de Franco, representada por el marqués de Villaverde y sus hijos, llegaron al Valle de los Caídos, mientras doña Carmen y su hija se quedaron orando en la capilla de El Pardo.
Iglesia y Estado vivieron así una de las jornadas más grandes de nuestra Historia. Dios por encima del hombre, y el hombre con su pueblo.
ARRIBA
--------------------------------------------------------------------------------
Y en el Valle, la paz.
--------------------------------------------------------------------------------
El sol había sido el aliado esplendoroso del día. Desde muy temprano, la gran explanada de la Basílica del Valle de los Caídos estaba repleta. Con uniformes o sin ellos, con gallardetes y banderines, Ejército, Vieja Guardia, Guardia de Franco, paisanos, hombres y mujeres, llegaron hasta Cuelgamuros para decir el último adiós. La banda del Ministerio del Ejército entonó la Marcha Real. El ataúd, portado por la familia de Francisco Franco, fue avanzando hacia la puerta de acceso a la Basílica. Justo al final de la escalinata, esperaba el abad mitrado, padre Luis María de Lojendio. Ante el Ministro de Justicia, Notario Mayor del Reino, recibió el cadáver.
Los aires recogieron los ecos del “Cara al Sol”, el “Oriamendi” y el himno de la Legión.
El féretro entró en la Basílica precedido de la Cruz alzada, inmediatamente detrás el abad mitrado y el maestro de ceremonias, los jefes y subjefes de las Casas Militar y Civil del Generalísimo. Tras el féretro, portado por el marqués de Villaverde, el duque de Cádiz, nietos del Generalísimo, don Rafael Ardid y ayudantes del Generalísimo, escoltados por soldados de la guardia personal de Franco y del regimiento de la guardia. Detrás el Rey e inmediatamente sus ayudantes, miembros de la familia y diversas personalidades que habían acompañado al cortejo desde Madrid, quienes fueron ocupando sus puestos, quedando totalmente repleto el recinto sagrado.
El ataúd fue depositado a los pies del altar mayor. En la parte del Evangelio se situó el Rey Juan Carlos I y al lado de la Epístola, el cardenal Tarancón, arzobispo de Madrid, entre el arzobispo de Toledo y primado de España, cardenal Marcelo González Martín y el cardenal Bueno Monreal, arzobispo de Sevilla. Cerca del Rey, en un plano inferior, el Gobierno, el Consejo del Reino, diversas autoridades y la familia del Caudillo. Más atrás, los jefes de las misiones especiales extranjeras y cuerpo diplomático.
Pocos minutos antes de las dos se inició la admonición, seguida de un responso. Ante la tumba, el féretro fue depositado sobre el nuevo túmulo, tras el altar mayor. En este lugar fue bendecido por el abad. Momento emocionante el que siguió cuando el ministro de Justicia, señor Sánchez Ventura, pidió solemne juramento a los jefes de las Casas Civil . Fue cuando resonó la pregunta:
- “¿Juráis que el cuerpo que contiene esta caja es el de Francisco Franco Bahamonde, el mismo que os fue entregado a las seis treinta horas de hoy en el Palacio de Oriente?”
- “Sí, lo es. Lo juro”.
Acto seguido fue retirada la bandera de España con los atributos de mando que cubría la caja mortuoria. El abad bendijo el sepulcro y comenzó a descender el féretro hacia su definitivo lugar de reposo. Pocos instantes después fue colocada la lápida, en la que sólo podía leerse la inscripción “Francisco Franco”. Lápida igual que la que cubre la tumba de José Antonio y que había sido esculpida hacía veinte años.
Rezos, cánticos de la escolanía, incienso, lágrimas y emoción contenida. El Rey se colocó ante la lápida, inclinando la cabeza y orando. El entierro había concluido. Una etapa dilatada y fructífera de la vida española también había terminado.
ARRIBA
--------------------------------------------------------------------------------
José Guerra Campos, obispo de Cuenca, en la muerte de Franco.
--------------------------------------------------------------------------------
“No voy a detenerme en la exposición de mis sentimientos personales ante la muerte de Francisco Franco. He comprobado, en mi asiduo contacto con el pueblo llano, cómo la persona de Franco, a través, precisamente, de su dedicación a la política en servicio de la Patria, ha echado raíces en los corazones. Son numerosísimas las familias en que se llora a Franco como a un padre. Y me refiero, en la mayoría de los casos, a personas y familias de condición económica modesta, que no se han beneficiado con cargos ni emolumentos especiales, sino que agradecen, sencillamente, el marco espiritual y social que Franco ha asegurado para todos los ciudadanos. Y no son sólo personas de cuya juventud sintetizó con la gesta liberadora de 1936; es como una tradición familiar asegurada por nuevas generaciones.
Personas llenas de emoción, gratitud y compenetración cariñosa. Para ellas no tiene aplicación a Franco el supuesto desgaste de los políticos: cuanto más pasaba el tiempo, más encariñados se sentían con él y más confianza ponían en su gestión de gobernante. Esas personas están traspasadas por la emoción de haber vivido bajo un caudillaje culminante en la Historia de España.
En lo que a mí toca, baste decir que no me avergüenzo de compartir esos sentimientos ni de que por ese motivo estas mejillas se hallen emocionadas con frecuencia.
Pero acaso sea más significativo que diga algo como representante de la Iglesia.
En septiembre de 1974, tras la enfermedad que Franco padeció aquel verano, coincidiendo con el declive y la proximidad del final de su vida, publiqué una exposición sobre «La Iglesia y Francisco Franco». En aquel reportaje incluía unas pocas, entre las muchas, manifestaciones laudatorias de Papas y obispos, que van desde Pío XII y los obispos contemporáneos de la Guerra de España ( de la que sólo sobrevive uno) hasta el Papa Pablo VI, (en una comunicación personal, hecha pública por otras fuentes eclesiásticas) y a prelados españoles vivientes, como, por ejemplo, los cardenales Bueno Monreal, Enrique Tarancón, González Martín (cuyas manifestaciones son, en unos, de ahora mismo; en otros, no lejanas en el tiempo).
Los elogios para la actitud y obra de Franco emitidos por esos prelados, tanto si se atiende a su contenido como a su unanimidad y persistencia a través de decenios, difícilmente los habrá recibido durante su vida ninguna otra persona en los últimos siglos.
A estos testimonios y a tantos otros ya publicados se podía unir uno quizá inédito y muy esclarecedor de tantas cosas raras. Confío en quienes puedan atestiguarlo lo hagan público en su integridad y con toda exactitud. Se trata de que un día el Papa Juan XXIII encargó expresamente a un cardenal de la Curia Romana que en su visita a Franco le trasmitiese una bendición especial y le asegurase la gran estima y cariño que el Papa le tenía, añadiendo que, por ciertas circunstancias, el Papa no podía decir públicamente su sentir. Franco escuchó este mensaje en posición militar de firme y con lágrimas de emoción.
Por supuesto, los elogios aludidos no tomaban partido por lo que en política entienden de contingente y oponible. Pero tampoco se reducían a unas muestras de cortesía o de elogio ocasionales o al respeto debido a toda autoridad. Elogia únicamente una buena intención. Elogia una ejemplaridad personal y religiosa; el empeño con que trató de proyectar en la vida e instituciones públicas su condición de cristiano y la Ley de Dios proclamada por la Iglesia, que con la vocación cristiana exige de los seglares y que tan vigorosamente ha reafirmado el Concilio Vaticano II: el funcionamiento de la misión de la misma Iglesia con respecto a su independencia, etc.
Por esto, tales elogios no están ligados a circunstancias superadas: tocan valores fundamentales que la Iglesia estima imperativos en todo tiempo, aunque varíen las modalidades de la ordenación política. Así es de esperar. Y en ello confiamos que esos valores sigan siendo servidos por las autoridades e instituciones españolas, y a la cabeza de todos, por el sucesor de Franco, el Rey Juan Carlos de Borbón”.
Monseñor Guerra Campos. Obispo de Cuenca
ARRIBA
--------------------------------------------------------------------------------
El historiador Ricardo de la Cierva, en la muerte de Franco.
--------------------------------------------------------------------------------
“Estos días se ha dicho casi todo sobre Franco, ese hombre. Se ha olvidado, sin embargo, una faceta esencial. Hemos conocido todos al Franco hermético, aislado en la cumbre del poder y de su identificación histórica con la vida de una nación convulsa, primero, luego en paz, luego enfrentada, con otras coordenadas, a sus problemas eternos. Pero nadir ha recordado que este Franco del estereotipo y de las biografías apresuradas nació en 1931, ante el choque brutal de su carrera y su ideal de España con las pequeñas cosas de la República, que impuso, a las pocas semanas, la primera nota desfavorable en la más dilatada y limpia hoja de servicios del Ejército español en el siglo XX.
Porque en Franco, nacido una madrugada de diciembre de 1892, no era así. Era un oficial simpático, extrovertido, amigo de sus amigos, que llegó a mantener dos tertulias en cafés de Madrid; que vivía la vida de la sociedad zaragozana, que contaba chistes, que permitía a su lado el normal florecimiento de las indiscreciones; que poseía, desde sus tiempos de capitán, un sentido profundo de las relaciones públicas, permitía que sus amigos le organizasen homenajes a cada retorno del frente africano; un poco trasnochador, moderadamente –porque todo lo ha hecho con moderación- adicto a la vida de relación cuando aún era soltero, y si bien todo el mundo ha considerado a Carmen Polo como el gran amor de su vida, a partir de 1917 nadie ha querido hablar de las otras tres novias del capitán y del comandante Francisco Franco, a pesar de que las tres, felizmente, viven y recuerdan; a pesar de que una de ellas –una de las grandes bellezas de su tiempo- quiso seguir siéndole fiel.
Pero en estos tiempos de reflexión, Franco es, ante todo, una época. ‘Era de Franco’, la ha llamado un ilustre historiador que no puede calificarse como propagandista de su Régimen. Entre 1936 –quizá arrancando de 1935- y 1975 habrá un capítulo que las futuras historias de España –sea cual sea el siguiente- que se llamará la época de Franco. Nunca una persona aislada, individual, se ha identificado de semejante forma con un período histórico.
Esta época ha tenido, como todas, luces y sombras. Se marchitarán, entre ellas, las anécdotas. Permanecerán los grandes jalones. Estos: Franco recibió una España desintegrada y nos entrega una España posible; recibió una España analfabeta en su tercera parte larga y nos entrega una España sin analfabetismo; recibió una España hambrienta en cinco millones de sus hijos, con un hambre crónica que se hacía aguda cada invierno desde que España es España, siglos de oro incluidos, y nos entrega una España de la que ha desaparecido el hambre como lacra secular, como maldición histórica.
Lo demás será controversia, exaltación o pequeñez. Claro que Franco tendrá, como todos los grandes de la Historia, su hora de los enanos. Pensando en esa hora inevitable escribió este historiador una biografía de mil quinientas páginas, con una sola finalidad; cribar los ataques futuros indiscriminados contra Francisco Franco, de forma que cuando alguien escribiese alguna tontería, se supiese inmediatamente que se trataba de una tontería.
No sé cuál va a ser el juicio de la Historia sobre Franco. En gran parte ello dependerá de la evolución del posfranquismo; porque la historia-juicio depende siempre, aunque no lo parezca, de la historia-suceso, incluso para su enfoque durante una o varias generaciones. Pero después de hablar muchas veces con Francisco Franco, después de haber conocido de cerca su mirada y sus silencios y sus expansiones sobre África hay algo de lo que estoy seguro: Franco espera el juicio de esa Historia, y el juicio de Dios, con la misma serenidad absoluta que ha sido el clima interior de su vida.”
ESTO ES HISTORIA Y REAL,ASI QUE NO NOS MAMEN MAS GALLO.
GUERRILLERO VALENCIANO.
HONREMOS A LOS MUERTOS
EL VALLE DE LOS CAIDOS:SE PROHIBE,POR PRIMERA VEZ LA ENTRADA A UN GRUPO DE FALANGISTAS

HOLA SEÑORES:
EN VISPERAS DEL 33 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE FRANCISCO FRANCO Y ADEMAS DEL ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE JOSE ANTONIO PRIMO DE RIBERA,SE HA PROHIBIDO POR LA GUARDIA CIVIL,EL ACCESO A LA BASILICA DE LA SANTA CRUZ A UN GRUPO DE FALANGISTAS QUE SE DIRIGIAN A RENDIR CULTO A SUS DIRIGENTES DIFUNTOS.
EN UNA D3EMOCRACIA,DEBEN DE PREVALECER LOS VALORES DE LIBERTAD,EN TODOS LOS PAISES DEL MUNDO SE GUARDA RESPETO,HASTA DE LOS DICTADORES MAS MALVADOS,EJEMPLO,NAPOLEON EN FRANCIA,O STALIN EN MOSCU.
QUE SE PRETENDE,AL PROHIBIR LA ENTRADA A UN LUGAR,MONUMENTO PUBLICO A LA GENTE QUE QUIERA ACCEDER A EL.CREO QUE CON ESTO MUCHISIMA GENTE QUE NO IRIA VA EMPEZAR A PENSAR CON EL MOBERSE Y VOLVERA LAS CELEBRACIONES YA PASADAS DEL 20-N,
QUE OCURRIRIA EN FRANCIA SI SE PROHIBIESE A CUALQUIER PERSONA DEL INDOLE QUE SEA O DE LA OPCION POLITICA QUE SEA.A VISITAR LA TUMBA DE NAPOLEON.
ESTA CLARO QUE EL VALLE DE LOS CAIDOS REPRESENTAN UNA OPCION POLITICA CADA DIA MENOS RECORDADA,Y PARECE SER QUE EL GOBIERNO CON LA LEY DE LA MEMORIA HISTORICA ,EN VEZ DE OLVIDAR LA HISTORIA,ESTA OPOSITANDO A QUE SE RECUERDE MAS CON TODOS SUS INCONVENIENTES Y PELIGROS.
San Lorenzo de El Escorial. (EFE).- La Guardia Civil ha impedido hoy acceder al Valle de los Caídos a dos autobuses y varios coches en los que viajaban personas ataviadas con simbología falangista que pretendían realizar un homenaje al fundador de Falange Española, José Antonio Primo de Rivera.
PALABRAS CLAVE
Rivera, Guardia Civil, Caídos, Ferraz, Lorenzo, Santander, El Escorial, Memoria Histórica, Garzón, PSOE, ZP, Madrid
Al no poder acceder al templo, un grupo de falangistas se han concentrado en las proximidades de la sede del PSOE, en la madrileña calle de Ferraz, para denunciar que el Gobierno no les permita celebrar el homenaje a Primo de Rivera que llevan haciendo desde hace años con motivo del aniversario de su muerte, ocurrida el 20 de noviembre de 1936.
En el acto de Ferraz, que ha finalizado con el rezo del Padre Nuestro y la interpretación del "Cara al Sol", el falangista Diego Márquez ha tomado la palabra para referirse a la situación desempleo que vive España y denunciar que "un sistema político va a hundir a los españoles, va a desmembrar el país y va a dividir a todos los ciudadanos".
Durante la concentración, protagonizada por una treintena de personas -muchas ataviadas con la camisa azul de la Falange- se ha aplaudido "la libertad de los Falangistas" y se han proferido consignas como "Garzón y ZP, dictadura es" y "socialistas terroristas".
Algunos de los concentrados se habían desplazado antes al Valle de los Caídos en dos autobuses, procedentes de Madrid y de Santander, y en ocho turismos con la intención de depositar una corona de laurel y rezar ante la tumba de José Antonio Primo de Rivera.
Sin embargo, el dispositivo de seguridad establecido por la Delegación del Gobierno les ha impedido la entrada en el recinto al constatar que muchos de ellos iban ataviados con ropa y simbología falangista, lo que está prohibido por la Ley de Memoria Histórica.
Por la taquilla del Valle de los Caídos han pasado hoy 280 personas desde su apertura al público, a las 10,00 horas, hasta las 12,00 horas, en que ha finalizado la tradicional misa de 11,00 que se celebra los domingos en la Basílica, según datos de Patrimonio Nacional, gestor el monumento.
La Guardia Civil ha montado allí dos dispositivos, uno en la puerta externa del Valle y otro más adelante, en los que ha registrado todos los vehículos y a las personas que resultaban sospechosas de portar algún símbolo bajo sus ropas.
Ambos dispositivos han impedido la entrada a dos autobuses y a ocho turismos cuyos ocupantes vestían la camisa azul del uniforme de la Falange, sin que se hayan producido enfrentamientos hostiles ni altercados, según la Guardia Civil.
En ningún momento de la misa, a la que han asistido poco más de un centenar de personas, se ha hecho alusión a la memoria de José Antonio Primo de Rivera ni se han escuchado vítores en su nombre.
San Lorenzo de El Escorial. (EFE).- La Guardia Civil ha impedido hoy acceder al Valle de los Caídos a dos autobuses y varios coches en los que viajaban personas ataviadas con simbología falangista que pretendían realizar un homenaje al fundador de Falange Española, José Antonio Primo de Rivera.
PALABRAS CLAVE
Rivera, Guardia Civil, Caídos, Ferraz, Lorenzo, Santander, El Escorial, Memoria Histórica, Garzón, PSOE, ZP, Madrid
Al no poder acceder al templo, un grupo de falangistas se han concentrado en las proximidades de la sede del PSOE, en la madrileña calle de Ferraz, para denunciar que el Gobierno no les permita celebrar el homenaje a Primo de Rivera que llevan haciendo desde hace años con motivo del aniversario de su muerte, ocurrida el 20 de noviembre de 1936.
En el acto de Ferraz, que ha finalizado con el rezo del Padre Nuestro y la interpretación del "Cara al Sol", el falangista Diego Márquez ha tomado la palabra para referirse a la situación desempleo que vive España y denunciar que "un sistema político va a hundir a los españoles, va a desmembrar el país y va a dividir a todos los ciudadanos".
Durante la concentración, protagonizada por una treintena de personas -muchas ataviadas con la camisa azul de la Falange- se ha aplaudido "la libertad de los Falangistas" y se han proferido consignas como "Garzón y ZP, dictadura es" y "socialistas terroristas".
Algunos de los concentrados se habían desplazado antes al Valle de los Caídos en dos autobuses, procedentes de Madrid y de Santander, y en ocho turismos con la intención de depositar una corona de laurel y rezar ante la tumba de José Antonio Primo de Rivera.
Sin embargo, el dispositivo de seguridad establecido por la Delegación del Gobierno les ha impedido la entrada en el recinto al constatar que muchos de ellos iban ataviados con ropa y simbología falangista, lo que está prohibido por la Ley de Memoria Histórica.
Por la taquilla del Valle de los Caídos han pasado hoy 280 personas desde su apertura al público, a las 10,00 horas, hasta las 12,00 horas, en que ha finalizado la tradicional misa de 11,00 que se celebra los domingos en la Basílica, según datos de Patrimonio Nacional, gestor el monumento.
La Guardia Civil ha montado allí dos dispositivos, uno en la puerta externa del Valle y otro más adelante, en los que ha registrado todos los vehículos y a las personas que resultaban sospechosas de portar algún símbolo bajo sus ropas.
Ambos dispositivos han impedido la entrada a dos autobuses y a ocho turismos cuyos ocupantes vestían la camisa azul del uniforme de la Falange, sin que se hayan producido enfrentamientos hostiles ni altercados, según la Guardia Civil.
En ningún momento de la misa, a la que han asistido poco más de un centenar de personas, se ha hecho alusión a la memoria de José Antonio Primo de Rivera ni se han escuchado vítores en su nombre.
SEÑORES NO ENTENDEMOS ESTO DE NINGUNA DE LAS MANERAS PERO USTEDES VERAN.DEMOCRATICAMENTE ES ANTIDEMOCRATICO Y ANTICOSTITUCIONAL.DEJEN RENDIR TYRIBUTO A LOS MUERTOS DE UNO Y DE OTRO LADO Y NO CRISPEMOS MAS A LA SOCIEDAD QUE BASTANTE CRISPACION TIENE CON LA CRISIS ECONOMICA Y CON OTROS PROBLEMAS MAS INPORTANTES.
NO NOS MAMEN MAS GALLO.
GUERRILLERO VALENCIANO
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
