Mostrando entradas con la etiqueta santo padre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta santo padre. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de diciembre de 2009

El histórico "arrivederci" en la fraternidad entre fe y arte





HERMANOS Y HERMANAS EN CRISTO:


Encuentro de Benedicto XVI con los artistas en la Capilla Sixtina para relanzar la amistad, el diálogo y la colaboración

Anunciadores y testigos de esperanza para la humanidad



A fin de "renovar la amistad de la Iglesia con el mundo del arte", el Papa celebró el sábado 21 de noviembre, por la mañana, un encuentro con artistas de los cinco continentes. Así reiteró el llamamiento que hizo Pablo VI en su histórica audiencia, en el mismo lugar, hace cuarenta y cinco años. Publicamos seguidamente la traducción del discurso de Benedicto XVI.

Señores cardenales; venerados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio; ilustres artistas; señoras y señores:
Con gran alegría os acojo en este lugar solemne y rico de arte y de recuerdos. A todos y cada uno dirijo mi cordial saludo, y os agradezco que hayáis aceptado mi invitación. Con este encuentro deseo expresar y renovar la amistad de la Iglesia con el mundo del arte, una amistad consolidada en el tiempo, puesto que el cristianismo, desde sus orígenes, ha comprendido bien el valor de las artes y ha utilizado sabiamente sus multiformes lenguajes para comunicar su mensaje inmutable de salvación. Es preciso promover y sostener continuamente esta amistad, para que sea auténtica y fecunda, adecuada a los tiempos y tenga en cuenta las situaciones y los cambios sociales y culturales. Este es el motivo de nuestra cita. Agradezco de corazón a monseñor Gianfranco Ravasi, presidente del Consejo pontificio para la cultura y de la Comisión pontificia para los bienes culturales de la Iglesia, que lo haya promovido y preparado, junto con sus colaboradores, y le agradezco también las palabras que me acaba de dirigir. Saludo a los señores cardenales, a los obispos, a los sacerdotes y a las ilustres personalidades presentes. Doy las gracias también a la Capilla musical pontificia Sixtina que acompaña este significativo momento. Los protagonistas de este encuentro sois vosotros, queridos e ilustres artistas, pertenecientes a países, culturas y religiones distintas, quizá también alejados de las experiencias religiosas, pero deseosos de mantener viva una comunicación con la Iglesia católica y de no reducir los horizontes de la existencia a la mera materialidad, a una visión limitada y banal. Vosotros representáis al variado mundo de las artes y, precisamente por esto, a través de vosotros quiero hacer llegar a todos los artistas mi invitación a la amistad, al diálogo y a la colaboración.
Algunas circunstancias significativas enriquecen este momento. Recordamos el décimo aniversario de la Carta a los artistas de mi venerado predecesor, el siervo de Dios Juan Pablo II. Por primera vez, en la víspera del gran jubileo del año 2000, este Romano Pontífice, también él artista, escribió directamente a los artistas con la solemnidad de un documento papal y el tono amistoso de una conversación entre "los que -como reza el encabezamiento- con apasionada entrega buscan nuevas "epifanías" de la belleza". El mismo Papa, hace veinticinco años, había proclamado patrono de los artistas al beato Angélico, presentándolo como un modelo de perfecta sintonía entre fe y arte. Pienso también en el 7 de mayo de 1964, hace cuarenta y cinco años, cuando en este mismo lugar se realizaba un acontecimiento histórico, que el Papa Pablo VI deseó intensamente para reafirmar la amistad entre la Iglesia y las artes. Las palabras que pronunció en aquella circunstancia siguen resonando hoy bajo la bóveda de esta Capilla Sixtina, tocando el corazón y el intelecto. "Os necesitamos -dijo-. Nuestro ministerio necesita vuestra colaboración. Porque, como sabéis, nuestro ministerio es predicar y hacer accesible y comprensible, más aún, conmovedor, el mundo del espíritu, de lo invisible, de lo inefable, de Dios. Y en esta operación... vosotros sois maestros. Es vuestro oficio, vuestra misión; y vuestro arte consiste en descubrir los tesoros del cielo del espíritu y revestirlos de palabra, de colores, de formas, de accesibilidad" (Insegnamenti ii, [1964], 313). La estima de Pablo VI por los artistas era tan grande que lo impulsó a formular expresiones realmente atrevidas: "Si nos faltara vuestra ayuda -proseguía-, el ministerio sería balbuciente e inseguro y necesitaría hacer un esfuerzo, diríamos, para ser él mismo artístico, es más, para ser profético. Para alcanzar la fuerza de expresión lírica de la belleza intuitiva, necesitaría hacer coincidir el sacerdocio con el arte" (ib., 314). En esa circunstancia, Pablo VI asumió el compromiso de "restablecer la amistad entre la Iglesia y los artistas", y les pidió que aceptaran y compartieran ese compromiso, analizando con seriedad y objetividad los motivos que habían turbado esa relación, y asumiendo cada uno, con valentía y pasión, la responsabilidad de un renovado itinerario de conocimiento y de diálogo, profundo, con vistas a un auténtico "renacimiento" del arte, en el contexto de un nuevo humanismo.
Ese histórico encuentro, como decía, tuvo lugar aquí, en este santuario de fe y de creatividad humana. Por lo tanto, no es una casualidad que nos encontremos precisamente en este lugar, precioso por su arquitectura y por sus dimensiones simbólicas, pero más aún por los frescos que lo hacen inconfundible, comenzando por las obras maestras de Perugino y Botticelli, Ghirlandaio y Cosimo Rosselli, Luca Signorelli y otros, hasta llegar a las Historias del Génesis y al Juicio universal, obras excelsas de Miguel Ángel Buonarroti, que dejó aquí una de las creaciones más extraordinarias de toda la historia del arte. También aquí ha resonado a menudo el lenguaje universal de la música, gracias al genio de grandes músicos, que pusieron su arte al servicio de la liturgia, ayudando al alma a elevarse a Dios. Al mismo tiempo, la Capilla Sixtina es un cofre singular de recuerdos, ya que constituye el escenario, solemne y austero, de acontecimientos que marcan la historia de la Iglesia y de la humanidad. Aquí como sabéis, el Colegio de los cardenales elige al Papa; aquí viví también yo, con trepidación y confianza absoluta en el Señor, el inolvidable momento de mi elección como Sucesor del Apóstol Pedro.
Queridos amigos, dejemos que estos frescos nos hablen hoy, atrayéndonos hacia la meta última de la historia humana. El Juicio universal, que podéis ver majestuoso a mis espaldas, recuerda que la historia de la humanidad es movimiento y ascensión, es tensión inexhausta hacia la plenitud, hacia la felicidad última, hacia un horizonte que siempre supera el presente mientras lo cruza. Pero con su dramatismo, este fresco también nos pone a la vista el peligro de la caída definitiva del hombre, una amenaza que se cierne sobre la humanidad cuando se deja seducir por las fuerzas del mal. El fresco lanza un fuerte grito profético contra el mal, contra toda forma de injusticia. Sin embargo, para los creyentes Cristo resucitado es el camino, la verdad y la vida; para quien lo sigue fielmente es la puerta que introduce en el "cara a cara", en la visión de Dios de la que brota ya sin limitaciones la felicidad plena y definitiva. Miguel Ángel ofrece así a nuestra vista el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin de la historia, y nos invita a recorrer con alegría, valentía y esperanza el itinerario de la vida. Así pues, la dramática belleza de la pintura de Miguel Ángel, con sus colores y sus formas, se hace anuncio de esperanza, invitación apremiante a elevar la mirada hacia el horizonte último. El vínculo profundo entre belleza y esperanza constituía también el núcleo fundamental del sugestivo Mensaje que Pablo VI dirigió a los artistas al clausurar el concilio ecuménico Vaticano ii, el 8 de diciembre de 1965: "A todos vosotros -proclamó solemnemente- la Iglesia del Concilio dice por nuestra voz: si sois los amigos del arte verdadero, vosotros sois nuestros amigos" (Concilio Vaticano ii. Constituciones. Decretos. Declaraciones, bac 1968, p. 841). Y añadió: "Este mundo en que vivimos tiene necesidad de la belleza para no caer en la desesperanza. La belleza, como la verdad, es lo que pone la alegría en el corazón de los hombres; es el fruto precioso que resiste a la usura del tiempo, que une las generaciones y las hace comunicarse en la admiración. Y todo ello por vuestras manos... Recordad que sois los guardianes de la belleza en el mundo" (ib.).
Lamentablemente, el momento actual no sólo está marcado por fenómenos negativos a nivel social y económico, sino también por una esperanza cada vez más débil, por cierta desconfianza en las relaciones humanas, de manera que aumentan los signos de resignación, de agresividad y de desesperación. Además, el mundo en que vivimos corre el riesgo de cambiar su rostro a causa de la acción no siempre sensata del hombre, que, en lugar de cultivar su belleza, explota sin conciencia los recursos del planeta en beneficio de pocos y a menudo daña sus maravillas naturales. ¿Qué puede volver a dar entusiasmo y confianza, qué puede alentar al espíritu humano a encontrar de nuevo el camino, a levantar la mirada hacia el horizonte, a soñar con una vida digna de su vocación, sino la belleza? Vosotros, queridos artistas, sabéis bien que la experiencia de la belleza, de la belleza auténtica, no efímera ni superficial, no es algo accesorio o secundario en la búsqueda del sentido y de la felicidad, porque esa experiencia no aleja de la realidad, sino, al contrario, lleva a una confrontación abierta con la vida diaria, para liberarla de la oscuridad y trasfigurarla, a fin de hacerla luminosa y bella.
Una función esencial de la verdadera belleza, que ya puso de relieve Platón, consiste en dar al hombre una saludable "sacudida", que lo hace salir de sí mismo, lo arranca de la resignación, del acomodamiento del día a día e incluso lo hace sufrir, como un dardo que lo hiere, pero precisamente de este modo lo "despierta" y le vuelve a abrir los ojos del corazón y de la mente, dándole alas e impulsándolo hacia lo alto. La expresión de Dostoievski que voy a citar es sin duda atrevida y paradójica, pero invita a reflexionar: "La humanidad puede vivir -dice- sin la ciencia, puede vivir sin pan, pero nunca podría vivir sin la belleza, porque ya no habría motivo para estar en el mundo. Todo el secreto está aquí, toda la historia está aquí". En la misma línea dice el pintor Georges Braque: "El arte está hecho para turbar, mientras que la ciencia tranquiliza". La belleza impresiona, pero precisamente así recuerda al hombre su destino último, lo pone de nuevo en marcha, lo llena de nueva esperanza, le da la valentía para vivir a fondo el don único de la existencia. La búsqueda de la belleza de la que hablo, evidentemente no consiste en una fuga hacia lo irracional o en el mero estetismo.
Con demasiada frecuencia, sin embargo, la belleza que se promociona es ilusoria y falaz, superficial y deslumbrante hasta el aturdimiento y, en lugar de hacer que los hombres salgan de sí mismos y se abran a horizontes de verdadera libertad atrayéndolos hacia lo alto, los encierra en sí mismos y los hace todavía más esclavos, privados de esperanza y de alegría. Se trata de una belleza seductora pero hipócrita, que vuelve a despertar el afán, la voluntad de poder, de poseer, de dominar al otro, y que se trasforma, muy pronto, en lo contrario, asumiendo los rostros de la obscenidad, de la trasgresión o de la provocación fin en sí misma. La belleza auténtica, en cambio, abre el corazón humano a la nostalgia, al deseo profundo de conocer, de amar, de ir hacia el Otro, hacia el más allá. Si aceptamos que la belleza nos toque íntimamente, nos hiera, nos abra los ojos, redescubrimos la alegría de la visión, de la capacidad de captar el sentido profundo de nuestra existencia, el Misterio del que formamos parte y que nos puede dar la plenitud, la felicidad, la pasión del compromiso diario. Juan Pablo II, en la Carta a los artistas, cita al respecto este verso de un poeta polaco, Cyprian Norwid: "La belleza sirve para entusiasmar en el trabajo; el trabajo, para resurgir" (n. 3). Y más adelante añade: "En cuanto búsqueda de la belleza, fruto de una imaginación que va más allá de lo cotidiano, es por su naturaleza una especie de llamada al Misterio. Incluso cuando escudriña las profundidades más oscuras del alma o los aspectos más desconcertantes del mal, el artista se hace, de algún modo, voz de la expectativa universal de redención" (n. 10). Y en la conclusión afirma: "La belleza es clave del misterio y llamada a lo trascendente" (n. 16).
Estas últimas expresiones nos impulsan a dar un paso adelante en nuestra reflexión. La belleza, desde la que se manifiesta en el cosmos y en la naturaleza hasta la que se expresa mediante las creaciones artísticas, precisamente por su característica de abrir y ensanchar los horizontes de la conciencia humana, de remitirla más allá de sí misma, de hacer que se asome a la inmensidad del Infinito, puede convertirse en un camino hacia lo trascendente, hacia el Misterio último, hacia Dios. El arte, en todas sus expresiones, cuando se confronta con los grandes interrogantes de la existencia, con los temas fundamentales de los que deriva el sentido de la vida, puede asumir un valor religioso y transformarse en un camino de profunda reflexión interior y de espiritualidad. Una prueba de esta afinidad, de esta sintonía entre el camino de fe y el itinerario artístico, es el número incalculable de obras de arte que tienen como protagonistas a los personajes, las historias, los símbolos de esa inmensa reserva de "figuras" -en sentido lato- que es la Biblia, la Sagrada Escritura. Las grandes narraciones bíblicas, los temas, las imágenes, las parábolas han inspirado innumerables obras maestras en todos los sectores de las artes, y han hablado al corazón de todas las generaciones de creyentes mediante las obras de la artesanía y del arte local, no menos elocuentes y cautivadoras.
A este propósito se habla de una via pulchritudinis, un camino de la belleza que constituye al mismo tiempo un recorrido artístico, estético, y un itinerario de fe, de búsqueda teológica. El teólogo Hans Urs von Balthasar abre su gran obra titulada "Gloria. Una estética teológica" con estas sugestivas expresiones: "Nuestra palabra inicial se llama belleza. La belleza es la última palabra a la que puede llegar el intelecto reflexivo, ya que es la aureola de resplandor imborrable que rodea a la estrella de la verdad y del bien, y su indisociable unión" (Gloria. Una estética teológica, Ediciones Encuentro, Madrid 1985, p. 22) . Observa también: "Es la belleza desinteresada sin la cual no sabía entenderse a sí mismo el mundo antiguo, pero que se ha despedido sigilosamente y de puntillas del mundo moderno de los intereses, abandonándolo a su avidez y a su tristeza. Es la belleza que tampoco es ya apreciada ni protegida por la religión" (ib.). Y concluye: "De aquel cuyo semblante se crispa ante la sola mención de su nombre -pues para él la belleza sólo es chuchería exótica del pasado burgués- podemos asegurar que, abierta o tácitamente, ya no es capaz de rezar y, pronto, ni siquiera será capaz de amar" (ib.). Por lo tanto, el camino de la belleza nos lleva a reconocer el Todo en el fragmento, el Infinito en lo finito, a Dios en la historia de la humanidad.
Simone Weil escribía al respecto: "En todo lo que suscita en nosotros el sentimiento puro y auténtico de la belleza está realmente la presencia de Dios. Existe casi una especie de encarnación de Dios en el mundo, cuyo signo es la belleza. Lo bello es la prueba experimental de que la encarnación es posible. Por esto todo arte de primer orden es, por su esencia, religioso". La afirmación de Hermann Hesse es todavía más icástica: "Arte significa: dentro de cada cosa mostrar a Dios". Haciéndose eco de las palabras del Papa Pablo VI, el siervo de Dios Juan Pablo II reafirmó el deseo de la Iglesia de renovar el diálogo y la colaboración con los artistas: "Para transmitir el mensaje que Cristo le ha encomendado, la Iglesia necesita del arte" (Carta a los artistas, 12); pero preguntaba a continuación: "¿El arte tiene necesidad de la Iglesia?", invitando de este modo a los artistas a volver a encontrar en la experiencia religiosa, en la revelación cristiana y en el "gran código" que es la Biblia una fuente renovada y motivada de inspiración.
Queridos artistas, ya para concluir, también yo quiero dirigiros, como mi predecesor, un llamamiento cordial, amistoso y apasionado. Vosotros sois los guardianes de la belleza; gracias a vuestro talento, tenéis la posibilidad de hablar al corazón de la humanidad, de tocar la sensibilidad individual y colectiva, de suscitar sueños y esperanzas, de ensanchar los horizontes del conocimiento y del compromiso humano. Por eso, sed agradecidos por los dones recibidos y plenamente conscientes de la gran responsabilidad de comunicar la belleza, de hacer comunicar en la belleza y mediante la belleza. Sed también vosotros, mediante vuestro arte, anunciadores y testigos de esperanza para la humanidad. Y no tengáis miedo de confrontaros con la fuente primera y última de la belleza, de dialogar con los creyentes, con quienes como vosotros se sienten peregrinos en el mundo y en la historia hacia la Belleza infinita. La fe no quita nada a vuestro genio, a vuestro arte, más aún, los exalta y los alimenta, los alienta a cruzar el umbral y a contemplar con mirada fascinada y conmovida la meta última y definitiva, el sol sin ocaso que ilumina y embellece el presente.
San Agustín, cantor enamorado de la belleza, reflexionando sobre el destino último del hombre y casi comentando ante litteram la escena del Juicio que hoy tenéis delante de vuestros ojos, escribía: "Gozaremos, por tanto, hermanos, de una visión que los ojos nunca contemplaron, que los oídos nunca oyeron, que la fantasía nunca imaginó: una visión que supera todas las bellezas terrenas, la del oro, la de la plata, la de los bosques y los campos, la del mar y el cielo, la del sol y la luna, la de las estrellas y los ángeles; la razón es la siguiente: que esta es la fuente de todas las demás bellezas" (In Ep. Jo. Tr. 4, 5: PL 35, 2008). Queridos artistas, os deseo a todos que llevéis en vuestros ojos, en vuestras manos, en vuestro corazón esta visión, para que os dé alegría e inspire siempre vuestras obras bellas. A la vez que os bendigo de corazón, os saludo, como ya hizo Pablo VI, con una sola palabra: ¡Hasta la vista!
(En francés)
Me alegra saludar a todos los artistas presentes. Queridos amigos, os animo a descubrir y a expresar cada día mejor, mediante la belleza de vuestras obras, el misterio de Dios y el misterio del hombre. Que Dios os bendiga.
(En inglés)
Queridos amigos, gracias por vuestra presencia hoy aquí. Que la belleza que expresáis mediante los talentos recibidos del Señor impulse siempre los corazones de otros a dar gloria al Creador, fuente de todo lo bueno. Que Dios os bendiga a todos.
(En alemán)
Queridos amigos, os saludo de todo corazón. Con vuestro talento artístico, en cierto sentido hacéis visible la obra de la creación de Dios. El Señor, que quiere estar cerca de nosotros en la belleza, os colme con su espíritu de amor. Que Dios os bendiga a todos.
(En español)
Saludo cordialmente a los artistas que participan en este encuentro. Queridos amigos, os animo a fomentar el sentido y las manifestaciones de la hermosura en la creación. Que Dios os bendiga. Muchas gracias.
VIDEO DE LA VIDA DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI








El histórico "arrivederci" en la fraternidad entre fe y arte


Con un caluroso aplauso, largo y cerrado, al término del discurso del Papa, cerca de doscientos cincuenta artistas expresaron su propia experiencia del encuentro que concluía en la Capilla Sixtina. Con la luz de la mañana, el 21 de noviembre, ante el Juicio universal de Miguel Ángel, pintores, escultores, arquitectos, cantantes, compositores, directores de cine, actores, músicos, bailarines: hombres y mujeres de todos los rincones del planeta se reunieron para escuchar a Benedicto XVI. Se renovó así el diálogo amistoso que el 7 de mayo de 1964 había entablado el Papa Giovanni Battista Montini en este mismo cenáculo de los artistas y para los artistas. Y Benedicto XVI hizo suyas las palabras del siervo de Dios Pablo VI, que resonaron de nuevo como una invitación al diálogo: "Os necesitamos. Nuestro ministerio tiene necesidad de vuestra colaboración".
El encuentro del Papa con los artistas se enmarca en la secular tradición de amistad entre la Iglesia, la cultura y el arte. De hecho, una composición del maestro Giovanni Pierluigi de Palestrina, Domine, quando veneris, ejecutada por la Capilla musical pontificia Sixtina, abrió la cita, dando paso a la lectura -en labios del actor y director italiano Sergio Castellito- de algunos pasajes de la Carta a los artistas, firmada por Juan Pablo II el 4 de abril de 1999. Asimismo el arzobispo Gianfranco Ravasi, presidente del Consejo pontificio para la cultura y de la Comisión pontificia para los bienes culturales de la Iglesia, procuró que en sus palabras de saludo al Romano Pontífice, resonara la Carta del Papa Wojtyla y el histórico encuentro con Pablo VI. A continuación Benedicto XVI se dirigió personalmente a los artistas con su discurso. Antes de finalizar el encuentro, impartió la bendición apostólica y se despidió, mientras sonaba el Veni dilecte mi de Palestrina.
En nombre del Papa, el arzobispo Ravasi hizo entrega a cada participante de una medalla conmemorativa.
Entre los artistas presentes se hallaban el músico Ennio Morricone, los cantantes Plácido Domingo y Andrea Bocelli, los directores de cine Franco Zefirelliy Giuseppe Tornatore, el arquitecto Santiago Calatrava, el escultor Venancio Blanco, el actor y productor de cine Eduardo Verástegui y los actores Terence Hill e Irene Papas.
Acudieron al encuentro los cardenales Giovanni Lajolo, Paul Poupard y Francesco Marchisano; los arzobispos Fernando Filoni, sustituto de la Secretaría de Estado; Dominique Mamberti, secretario para las Relaciones con los Estados; Mauro Piacenza, secretario de la Congregación para el clero; Claudio Maria Celli, presidente del Consejo pontificio para las comunicaciones sociales; y el profesor Antonio Paolucci, director de los Museos Vaticanos. Acompañaban al Papa el arzobispo James Michael Harvey, prefecto de la Casa pontificia, y el obispo regente, Paolo De Nicolò.
Tras la audiencia con Benedicto XVI, monseñor Ravasi saludó a los artistas en los Museos Vaticanos, subrayando la importancia de la palabra "arrivederci" ("hasta la vista") -pronunciada por el Papa al despedirse, igual que había hecho Pablo VI-: es "sobre todo un compromiso para vosotros y para mí". "Veremos si es posible celebrar algún encuentro más, tal vez de nuevo con el Papa", apuntó el prelado. Considera que ese "arrivederci" se debe entender en particular como el inicio de un nuevo diálogo basado en la fraternidad entre la fe y el arte, "que existe no porque el arte deba ser apologética de la fe, sino porque el arte, por su naturaleza, tiende a romper el pequeño y limitado esquema de moldes que son finitos, y a representar lo eterno e infinito". "Por esto, de ahora en adelante quisiéramos reforzar esta solidaridad entre nosotros, que buscamos lo trascendente denominándolo Dios, y vosotros, que buscáis lo trascendente por otro camino. Juntos tal vez podríamos hacer algo", sugirió monseñor Ravasi, además de apuntar la posible presencia de la Santa Sede con un pabellón propio en la Bienal de Venecia.
La víspera, decenas de artistas se dieron cita en una velada preliminar, también promovida por el dicasterio para la cultura, con no pocas anécdotas, como la que protagonizó el estadounidense Bill Viola al fotografiar la Capilla Sixtina con su teléfono móvil. Se cuenta entre los grandes artistas del ámbito visual y en sus obras emplea tecnologías avanzadísimas para garantizar la calidad absoluta de la imagen. Esta vez, a golpe de "clic", atrapaba obras maestras en su pequeña pantalla, como hacen los muchachos que contemplan absortos por primera vez los frescos de Miguel Ángel. Otros genios creadores, tras un rápido vistazo a las obras de sus colegas expuestas en los Museos Vaticanos, se centraron en sus propias conversaciones sobre la perspectiva del encuentro con el Papa. Daba la impresión de que se sentían como en casa en un Estado -el Vaticano- casi por completo hecho de monumentos, museos y jardines. Para algunos, su presencia era necesidad, como es el caso de Kengiro Azuma, quien explicaba a algunos visitantes de excepción el sentido de sus obras plasmadas a finales de los años sesenta para un convento franciscano de Sión y que, rechazadas por los religiosos, fueron acogidas en la colección de los Museos Vaticanos por voluntad de Pablo VI. Los músicos se mantenían un poco aparte, intercambiando impresiones, como los compositores italianos Marcello Panni y Fabio Vacchi.







Una nueva alianza


La cercanía entre la Iglesia y el arte es antigua. Casi como la tradición cristiana a la cual las diversas expresiones artísticas están históricamente vinculadas más que a cualquier otro mundo religioso. Y sin embargo esta proximidad, madurada ya en la antigüedad tardía, se atenuó en el decurso del siglo xix, hasta convertirse frecuentemente en lejanía en el siglo XX y hoy todavía más, cuando la belleza desinteresada "se ha despedido sigilosamente y de puntillas del mundo moderno de los intereses", como observaba Hans Urs von Balthasar, citado por Benedicto XVI ante los artistas reunidos en la Capilla Sixtina.
En el mismo lugar donde Pablo VI propuso en 1964 a los artistas relanzar una alianza que había dado frutos duraderos durante casi veinte siglos, su actual sucesor ha invitado de nuevo a hombres y mujeres del arte -de países, culturas y religiones diversas, "quizá también alejados de las experiencias religiosas, pero deseosos de mantener viva una comunicación con la Iglesia católica"- a la amistad, al diálogo y a la colaboración. Renovando la invitación en un lugar cargado de símbolos como la Sixtina, donde resonó y a menudo resuena la música al servicio de la liturgia, o sea, de Dios, la "fuente de todas las demás bellezas" vislumbrada por san Agustín.
Tras las huellas de su predecesor Juan Pablo II -"también él artista", que quiso dirigir un solemne documento papal a los artistas- y con la misma apertura mostrada por Pablo VI, sin desconocer las dificultades actuales, el Papa ha vuelto a proponer la alianza de otro tiempo: "Os necesitamos", pues si "sois los amigos del arte verdadero, sois nuestros amigos". Palabras contenidas en el mensaje del concilio Vaticano II a los artistas. Sí, porque la belleza, como la verdad, infunde alegría en el corazón de los hombres. Y, por lo tanto, vale la pena una alianza entre los guardianes de la belleza y cuantos, en la humilde cotidianidad, están llamados a testimoniar y a servir a la verdad.

g. m. v.







Discurso del Papa a los profesores y estudiantes de las universidades católicas y los ateneos romanos pontificios

Una nueva síntesis humanística
para superar la brecha entre fe y cultura



Promover una "nueva síntesis humanista" para superar la brecha entre fe y cultura, en una sociedad donde es "necesario abrirse a la "sabiduría" que viene del Evangelio". Así se expresó Benedicto XVI mientras encomendaba una tarea concreta a los profesores y estudiantes de los ateneos pontificios romanos y de las universidades católicas, a los que recibió en audiencia el jueves 19 de noviembre por la mañana en el aula Pablo VI. Al comienzo del encuentro el cardenal Zenon Grocholewski, prefecto de la Congregación para la educación católica, en sus palabras de saludo, afirmó que el encuentro con el Papa "constituye uno de los momentos más significativos del año académico para los ateneos romanos". Al mismo tiempo recordó que al comenzar un nuevo año las universidades católicas han renovado "el compromiso de trabajar juntas con el fin de formar al hombre que busca la Verdad, introduciéndolo en los diversos grados de la sabiduría que tiene su raíz en Cristo". El cardenal prefecto de la Congregación para la educación católica también hizo referencia a la presencia en el aula de los participantes en la xxiii asamblea de la Federación internacional de universidades católicas (fiuc), que tuvo lugar en Roma, en la sede de la Pontificia Universidad Gregoriana, del 16 al 20 de noviembre, una cita programada para el pasado mes de julio en Honduras, pero que se suspendió $\y se postergó debido a la situación que atravesaba ese país. La participación conjunta de los dos grupos se debió a la celebración del 30 ° aniversario de la constitución apostólica "Sapientia christiana", promulgada el 15 de abril de 1979 por el siervo de Dios Juan Pablo II, y el 60 ° del reconocimiento por parte de la Santa Sede del Estatuto de la Federación internacional de universidades católicas. Los participantes en la audiencia, mientras esperaban a Benedicto XVI, animaron el encuentro con un momento de oración: el rezo de la Hora Tercia y cantos ejecutados por el coro del Instituto pontificio de música sacra y del Pontificio Colegio germánico-húngaro. Publicamos a continuación el discurso del Papa.

Señores cardenales; venerados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio; ilustres rectores, autoridades académicas y profesores; queridos estudiantes; hermanos y hermanas:
Con alegría os recibo y os doy las gracias por haber acudido ad Petri Sedem, para que os confirme en vuestra importante y comprometida tarea de la enseñanza, el estudio y la investigación al servicio de la Iglesia y de toda la sociedad. Agradezco de corazón al cardenal Zenon Grocholewski las palabras que me ha dirigido al introducir este encuentro, en el que recordamos dos aniversarios especiales: el 30° aniversario de la constitución apostólica Sapientia christiana, promulgada el 15 de abril de 1979 por el siervo de Dios Juan Pablo II, y el 60° del reconocimiento por parte de la Santa Sede del Estatuto de la Federación internacional de universidades católicas (fiuc).
Me complace recordar junto con vosotros estos significativos aniversarios, que me brindan la ocasión para poner una vez más de relieve el papel insustituible de las facultades eclesiásticas y las universidades católicas en la Iglesia y en la sociedad. El concilio Vaticano ii ya lo había subrayado en la declaración Gravissimum educationis, que exhortaba a las facultades eclesiásticas a investigar más a fondo los diferentes campos de las ciencias sagradas, para llegar a un conocimiento cada vez más profundo de la Revelación, descubrir más plenamente el patrimonio de la sabiduría cristiana, favorecer el diálogo ecuménico e interreligioso, y responder a los problemas suscitados en ámbito cultural (cf. n. 11). Ese mismo documento conciliar recomendaba promover las universidades católicas, distribuyéndolas en las distintas regiones del mundo y, sobre todo, cuidando su nivel de calidad para formar personas que destaquen por el saber, preparadas para ser testigos de su fe en el mundo y para desempeñar cargos de responsabilidad en la sociedad (cf. n. 10). La invitación del Concilio encontró un amplio eco en la Iglesia. De hecho, existen más de mil trescientas universidades católicas y cerca de cuatrocientas facultades eclesiásticas, esparcidas por todos los continentes, muchas de las cuales han surgido en las últimas décadas, atestiguando la creciente atención de las Iglesias particulares a la formación de los eclesiásticos y los laicos en la cultura y la investigación.
La constitución apostólica Sapientia christiana, desde sus primeras expresiones, destaca la urgencia, todavía actual, de superar la brecha existente entre fe y cultura, invitando a un compromiso mayor de evangelización, con la firme convicción de que la Revelación cristiana es una fuerza transformadora, destinada a impregnar los modos de pensar, los criterios de juicio y las normas de acción. Es capaz de iluminar, purificar y renovar las costumbres de los hombres y sus culturas (cf. Proemio, i) y debe constituir el punto central de la enseñanza y la investigación, como también el horizonte que ilumina la naturaleza y las finalidades de toda facultad eclesiástica. Desde esta perspectiva, se subraya el deber de los estudiosos de las disciplinas sagradas de alcanzar, con la investigación teológica, un conocimiento más profundo de la verdad revelada, a la vez que se alienta a aumentar los contactos con los demás campos del saber, para un diálogo fructífero, que dé sobre todo una valiosa contribución a la misión que la Iglesia está llamada a llevar a cabo en el mundo. Treinta años después, las líneas de fondo de la constitución apostólica Sapientia christiana conservan toda su actualidad. Más aún, en la sociedad actual, en la que el conocimiento es cada vez más especializado y sectorial, pero está profundamente marcado por el relativismo, resulta aún más necesario abrirse a la "sabiduría" que viene del Evangelio. El hombre es incapaz de comprenderse plenamente a sí mismo y al mundo sin Jesucristo: sólo él ilumina su verdadera dignidad, su vocación, su destino último, y abre el corazón a una esperanza sólida y duradera.
Queridos amigos, vuestro compromiso de servir a la verdad que Dios nos ha revelado participa de la misión evangelizadora que Cristo ha encomendado a la Iglesia: por lo tanto, es un servicio eclesial. Sapientia christiana cita, al respecto, la conclusión del Evangelio según san Mateo: "Id, pues, y haced discípulos míos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a practicar todo cuanto os he mandado" (Mt 28, 19-20). Es importante para todos, profesores y estudiantes, no perder nunca de vista la finalidad que se busca: ser instrumento para el anuncio evangélico. Los años de los estudios eclesiásticos superiores se pueden comparar con la experiencia que los Apóstoles vivieron con Jesús: estando con él comprendieron la verdad, para anunciarla después por doquier. Al mismo tiempo es importante recordar que el estudio de las ciencias sagradas nunca se debe separar de la oración, de la unión con Dios, de la contemplación -como he recordado en las recientes catequesis sobre la teología monástica medieval-; de lo contrario se corre el riesgo de que las reflexiones sobre los misterios divinos se conviertan en un vano ejercicio intelectual. Toda ciencia sagrada, en el fondo, remite a la "ciencia de los santos", a su intuición de los misterios del Dios vivo, a la sabiduría, que es don del Espíritu Santo, y que es alma de la "fides quaerens intellectum" (cf. Audiencia general, 21 de octubre de 2009).
La Federación internacional de universidades católicas (fiuc) nació en 1924 por iniciativa de algunos rectores, y la Santa Sede la reconoció 25 años después. Queridos rectores de las universidades católicas, el 60° aniversario de la erección canónica de vuestra Federación es una magnífica ocasión para hacer balance de la actividad desarrollada y para trazar las directrices de los compromisos futuros.
Celebrar un aniversario consiste en dar gracias a Dios, que ha guiado nuestros pasos, pero también en tomar de la propia historia nuevo impulso para renovar la voluntad de servir a la Iglesia. En este sentido, vuestro lema también es un programa para el futuro de la Federación: "Sciat ut serviat", saber para servir. En una cultura que manifiesta una "falta de sabiduría, de reflexión, de pensamiento capaz de elaborar una síntesis orientadora" (Caritas in veritate, 31), las universidades católicas, fieles a su identidad que valora la inspiración cristiana como un elemento relevante, están llamadas a promover una "nueva síntesis humanística" (ib., 21), un saber que sea "sabiduría capaz de orientar al hombre a la luz de los primeros principios y de su fin último" (ib., 30), un saber iluminado por la fe.
Queridos amigos, vuestro servicio es muy valioso para la misión de la Iglesia. Os deseo sinceramente lo mejor a todos para el año académico que acaba de comenzar y para el pleno éxito del Congreso de la fiuc, y os encomiendo a cada uno y las instituciones que representáis a la protección materna de María santísima, Sede de la Sabiduría, y de buen grado os imparto a todos la bendición apostólica.







Catequesis del Santo Padre en la audiencia general del miércoles 25 de noviembre

El amor trinitario
modelo de las relaciones humanas



Queridos hermanos y hermanas:
En estas audiencias de los miércoles estoy presentando algunas figuras ejemplares de creyentes que se han esforzado por mostrar la concordia entre la razón y la fe y por testimoniar con su vida el anuncio del Evangelio. Hoy quiero hablaros de Hugo y Ricardo de San Víctor. Ambos se cuentan entre los filósofos y teólogos conocidos con el nombre de Victorinos, porque vivieron y enseñaron en la abadía de San Víctor, en París, fundada a principios del siglo xii por Guillermo de Champeaux. Este último fue un maestro famoso, que consiguió dar a su abadía una sólida identidad cultural. De hecho, en San Víctor se inauguró una escuela para la formación de los monjes, abierta también a estudiantes externos, donde se realizó una feliz síntesis entre las dos formas de hacer teología, de las que ya hablé en catequesis anteriores: es decir, la teología monástica, orientada más a la contemplación de los misterios de la fe en la Escritura, y la teología escolástica, que utilizaba la razón para tratar de escrutar esos misterios con métodos innovadores, de crear un sistema teológico.
De la vida de Hugo de San Víctor tenemos pocas noticias. Son inciertos la fecha y el lugar de su nacimiento: quizá en Sajonia o en Flandes. Se sabe que, llegado a París -la capital europea de la cultura de la época-, pasó el resto de sus años en la abadía de San Víctor, donde primero fue discípulo y después maestro. Ya antes de su muerte, acontecida en 1141, alcanzó gran notoriedad y estima, hasta el punto de ser llamado un "segundo san Agustín". En efecto, como san Agustín, meditó mucho sobre la relación entre fe y razón, entre ciencias profanas y teología. Según Hugo de San Víctor, todas las ciencias, además de ser útiles para la comprensión de las Escrituras, tienen un valor en sí mismas y deben cultivarse para aumentar el saber del hombre, como también para corresponder a su anhelo de conocer la verdad. Esta sana curiosidad intelectual lo indujo a recomendar a los estudiantes que no apagaran nunca el deseo de aprender, y en su tratado de metodología del saber y de pedagogía, titulado significativamente Didascalicon (sobre la enseñanza), recomendaba: "Aprende gustoso de todos lo que no sabes. El más sabio de todos será quien haya querido aprender algo de todos. Quien recibe algo de todos, acaba por ser el más rico de todos" (Eruditiones Didascalicae, 3, 14: PL 176, 774).
La ciencia de la que se ocupan los filósofos y los teólogos llamados Victorinos es especialmente la teología, que requiere ante todo el estudio amoroso de la Sagrada Escritura. Para conocer a Dios no se puede menos de partir de lo que Dios mismo ha querido revelar de sí a través de las Escrituras. En este sentido, Hugo de San Víctor es un representante típico de la teología monástica, totalmente fundada en la exégesis bíblica. Para interpretar la Escritura propone la tradicional articulación patrístico-medieval, es decir, ante todo el sentido histórico-literal; después, el alegórico y anagógico; y, por último, el moral. Se trata de cuatro dimensiones del sentido de la Escritura, que redescubrimos también hoy, por las cuales se ve que en el texto y en la narración ofrecida se esconde una indicación más profunda: el hilo de la fe, que nos conduce hacia lo alto y nos guía en esta tierra, enseñándonos cómo vivir. Con todo, aun respetando estas cuatro dimensiones del sentido de la Escritura, de modo original respecto a sus contemporáneos, insiste -y esto es una novedad- en la importancia del sentido histórico-literal.
En otras palabras, antes de descubrir el valor simbólico, las dimensiones más profundas del texto bíblico, es necesario conocer y profundizar el significado de la historia narrada en la Escritura: de lo contrario -advierte con una comparación eficaz- se corre el riesgo de ser como los estudiosos de gramática que ignoran el alfabeto. A quien conoce el sentido de la historia descrita en la Biblia, las vicisitudes humanas se presentan marcadas por la divina Providencia, según un designio bien ordenado. Así, para Hugo de San Víctor, la historia no es el resultado de un destino ciego o de una casualidad absurda, como podría parecer. Al contrario, en la historia humana actúa el Espíritu Santo, que suscita un maravilloso diálogo de los hombres con Dios, su amigo. Esta visión teológica de la historia pone de relieve la intervención sorprendente y salvífica de Dios, que realmente entra y actúa en la historia, casi se convierte en parte de nuestra historia, pero siempre salvaguardando y respetando la libertad y la responsabilidad del hombre.
Para nuestro autor, el estudio de la Sagrada Escritura y de su significado histórico-literal hace posible la teología verdadera, es decir, la explicación sistemática de las verdades, conocer su estructura, la explicación de los dogmas de la fe, que presenta en sólida síntesis en el tratado De Sacramentis christianae fidei (Los sacramentos de la fe cristiana), donde se encuentra, entre otras cosas, una definición de "sacramento" que, perfeccionada después por otros teólogos, contiene rasgos aún hoy muy interesantes. "El sacramento -escribe- es un elemento corpóreo o material propuesto de forma externa y sensible, que representa con su parecido una gracia invisible y espiritual, la significa, porque con este fin ha sido instituido, y la contiene, porque es capaz de santificar" (9, 2: PL 176, 317). Por una parte, la visibilidad en el símbolo, la "corporeidad" del don de Dios, en el que, sin embargo, por otra parte, se esconde la gracia divina que proviene de una historia: Jesucristo mismo creó los símbolos fundamentales. Tres son, por tanto, los elementos que concurren a definir un sacramento, según Hugo de San Víctor: la institución por parte de Cristo, la comunicación de la gracia, y la analogía entre el elemento visible, material, y el elemento invisible, que son los dones divinos. Se trata de una visión muy cercana a la sensibilidad contemporánea, porque los sacramentos se presentan con un lenguaje lleno de símbolos e imágenes capaces de hablar inmediatamente al corazón de los hombres. Es importante también hoy que los animadores litúrgicos, y de modo especial los sacerdotes, valoren con sabiduría pastoral los signos propios de los ritos sacramentales -la visibilidad y tangibilidad de la Gracia- cuidando con esmero su catequesis, para que todos los fieles vivan cada celebración de los sacramentos con devoción, intensidad y alegría espiritual.
Un discípulo digno de Hugo de San Víctor es Ricardo, procedente de Escocia. Fue prior de la abadía de San Víctor de 1162 a 1173, año de su muerte. También Ricardo, naturalmente, asigna un papel fundamental al estudio de la Biblia pero, a diferencia de su maestro, privilegia el sentido alegórico, el significado simbólico de la Escritura con el que, por ejemplo, interpreta la figura veterotestamentaria de Benjamín, hijo de Jacob, como símbolo de la contemplación y cumbre de la vida espiritual. Ricardo trata este tema en dos textos, Benjamín menor y Benjamín mayor, en los que propone a los fieles un camino espiritual que invita ante todo a practicar las diversas virtudes, aprendiendo a disciplinar y a ordenar con la razón los sentimientos y los movimientos interiores afectivos y emotivos. Sólo cuando el hombre ha alcanzado equilibrio y madurez humana en este campo, está preparado para acceder a la contemplación, que Ricardo define como "una mirada profunda y pura del alma dirigida a las maravillas de la sabiduría, asociada a un sentido estático de asombro y de admiración" (Benjamin Maior 1, 4: PL 196, 67).
La contemplación es, por tanto, el punto de llegada, el resultado de un arduo camino, que implica el diálogo entre la fe y la razón, es decir -una vez más- un discurso teológico. La teología parte de las verdades que son objeto de la fe, pero trata de profundizar su conocimiento con el uso de la razón, apropiándose del don de la fe. Esta aplicación del razonamiento a la comprensión de la fe se practica de modo convincente en la obra maestra de Ricardo, uno de los grandes libros de la historia, el De Trinitate (La Trinidad). En los seis libros que lo componen reflexiona con agudeza sobre el Misterio de Dios uno y trino. Según nuestro autor, dado que Dios es amor, la única sustancia divina conlleva comunicación, oblación y amor entre dos Personas, el Padre y el Hijo, que se encuentran entre sí con un intercambio eterno de amor. Pero la perfección de la felicidad y de la bondad no admite exclusivismos y cerrazones; al contrario, requiere la presencia eterna de una tercera Persona, el Espíritu Santo. El amor trinitario es participativo, concorde, y conlleva sobreabundancia de delicia, goce de alegría incesante. Es decir, Ricardo supone que Dios es amor, analiza la esencia del amor, qué es lo que implica la realidad llamada amor, llegando así a la Trinidad de las Personas, que es realmente la expresión lógica del hecho de que Dios es amor.
Ricardo, sin embargo, es consciente de que el amor, aunque nos revela la esencia de Dios, aunque nos hace "comprender" el Misterio de la Trinidad, es sólo una analogía para hablar de un Misterio que supera la mente humana, y -al ser poeta y místico- recurre también a otras imágenes. Por ejemplo, compara la divinidad a un río, a una ola amorosa que brota del Padre, fluye y vuelve a fluir en el Hijo, para ser después felizmente derramada en el Espíritu Santo.
Queridos amigos, autores como Hugo y Ricardo de San Víctor elevan nuestra alma a la contemplación de las realidades divinas. Al mismo tiempo, la inmensa alegría que nos proporcionan el pensamiento, la admiración y la alabanza de la Santísima Trinidad, funda y sostiene el esfuerzo concreto por inspirarnos en ese modelo perfecto de comunión en el amor para construir nuestras relaciones humanas de cada día. La Trinidad es verdaderamente comunión perfecta. ¡Cómo cambiaría el mundo si en las familias, en las parroquias y en todas las demás comunidades las relaciones se vivieran siguiendo siempre el ejemplo de las tres Personas divinas, cada una de las cuales no sólo vive con la otra, sino también para la otra y en la otra! Lo recordé hace algunos meses en el Ángelus: "Sólo el amor nos hace felices, porque vivimos en relación, y vivimos para amar y ser amados" (L'Osservatore Romano, edición en lengua española, 12 de junio de 2009, p. 11). El amor es lo que realiza este incesante milagro: como en la vida de la Santísima Trinidad, la pluralidad se recompone en unidad, donde todo es complacencia y alegría. Con san Agustín, al que los Victorinos apreciaban tanto, podemos exclamar también nosotros: "Vides Trinitatem, si caritatem vides", "Contemplas la Trinidad, si ves la caridad" (De Trinitate viii, 8, 12).

viernes, 10 de abril de 2009

PASION Y MUERTE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO,VIERNES SANTO,VIA CRUCIS EN EL VATICANO,ROMA,











VIERNES SANTO,VIERNES SANTO,VIERNES SANTO FUE AQUEL DIA EN QUE LA VIRGEN MARIA BUSCABA A SU HIJO AMADO...............................................................................................




Cristo, por nosotros, se sometió incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre».
EVANGELIOPasión de nuestro Señor Jesucristosegún san Juan 18, 1-19,42
Prendieron a Jesús y lo ataronC. En aquel tiempo, salió Jesús con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto, y entraron allí él y sus discípulos. Judas, el traidor, conocía también el sitio, porque Jesús se reunía a menudo allí con sus discípulos. Judas entonces, tomando la patrulla y unos guardias de los sumos sacerdotes y de los fariseos, entró allá con faroles, antorchas y armas. Jesús, sabiendo todo lo que venía sobre él, se adelantó y les dijo: + -«¿A quién buscáis?» C. Le contestaron: S. -«A Jesús, el Nazareno.» C. Les dijo Jesús: + -«Yo soy.» C. Estaba también con ellos Judas, el traidor. Al decirles:«Yo soy», retrocedieron y cayeron a tierra. Les preguntó otra vez: + -«¿A quién buscáis?» C. Ellos dijeron:S. -«A Jesús, el Nazareno.»C. Jesús contestó:+ -«Os he dicho que soy yo. Si me buscáis a mí, dejad marchar a éstos.»
C. Y así se cumplió lo que había dicho: «No he perdido a ninguno de los que me diste. »
Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó e hirió al criado del sumo sacerdote, cortándole la oreja derecha. Este criado se llamaba Malco. Dijo entonces Jesús a Pedro:
+ -«Mete la espada en la vaina. El cáliz que me ha dado mi Padre, ¿no lo voy a beber?» Llevaron a Jesús primero a AnásC. La patrulla, el tribuno y los guardias de los judíos prendieron a Jesús, lo ataron y lo llevaron primero a Anás, porque era suegro de Caifás, sumo sacerdote aquel año; era Caifás el que había dado a los judíos este consejo: «Conviene que muera un solo hombre por el pueblo. »
Simón Pedro y otro discípulo seguían a Jesús. Este discípulo era conocido del sumo sacerdote y entró con Jesús en el palacio del sumo sacerdote, mientras Pedro se quedó fuera a la puerta. Salió el otro discípulo, el conocido del sumo sacerdote, habló a la portera e hizo entrar a Pedro. La criada que hacía de portera dijo entonces a Pedro: S. -«¿No eres tú también de los discípulos de ese hombre?»C. Él dijo:S. -«No lo soy.»C. Los criados y los guardias habían encendido un brasero, porque hacía frío, y se calentaban. También Pedro estaba con ellos de pie, calentándose.
El sumo sacerdote interrogó a Jesús acerca de sus discípulos y de la doctrina. Jesús le contestó:+ -«Yo he hablado abiertamente al mundo; yo he enseñado continuamente en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y no he dicho nada a escondidas. ¿Por qué me interrogas a mí? Interroga a los que me han oído, de qué les he hablado. Ellos saben lo que he dicho yo.» Triduo pascual 106C. Apenas dijo esto, uno de los guardias que estaba allí le dio unabofetada a Jesús, diciendo:S. -«¿Así contestas al sumo sacerdote?»C. Jesús respondió:+ -«Si he faltado al hablar, muestra en qué he faltado; pero si¡le hablado como se debe, ¿por qué me pegas?»C. Entonces Anás lo envió atado a Caifás, sumo sacerdote.
¿No eres tú también de sus discípulos? No lo soy,C. Simón Pedro estaba en pie, calentándose, y le dijeron:S. -«¿No eres tú también de sus discípulos?»C. Él lo negó, diciendo:S. -«No lo soy.»C. Uno de los criados del sumo sacerdote, pariente de aquel a quienPedro le cortó la oreja, le dijo:S. -«¿No te he visto yo con él en el huerto?»C. Pedro volvió a negar, y enseguida cantó un gallo.Mi reino no es de este mundoC. Llevaron a Jesús de casa de Caifás al pretorio. Era el amanecer, y ellos no entraron en el pretorio para no incurrir en impurezay poder así comer la Pascua. Salió Pilato afuera, adonde estaban ellos,y dijo:S. -«¿Qué acusación presentáis contra este hombre?»C. Le contestaron:S. -«Si éste no fuera un malhechor, no te lo entregaríamos.»C. Pilato les dijo:S. -«Lleváoslo vosotros y juzgadlo según vuestra ley.»C. Los judíos le dijeron:S. -«No estamos autorizados para dar muerte a nadie.»C. Y así se cumplió lo que había dicho Jesús, indicando de quémuerte iba a morir.Entró otra vez Pilato en el pretorio, llamó a Jesús y le dijo:S. -«¿Eres tú el rey de los judíos?»C. Jesús le contestó:-«¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?»C. Pilato replicó:S. -«¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?» C. Jesús le contestó:+ -«Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí.» C. Pilato le dijo:S. -«Conque, ¿tú eres rey?»C. Jesús le contestó:+ -«Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.» C. Pilato le dijo:S. -«Y, ¿qué es la verdad?»C. Dicho esto, salió otra vez adonde estaban los judíos y les dijo: S. -«Yo no encuentro en él ninguna culpa. Es costumbre entre vosotros que por Pascua ponga a uno en libertad. ¿Queréis que os suelte al rey de los judíos?» C. Volvieron a gritar:S. -«A ése no, a Barrabás.»C. El tal Barrabás era un bandido.¡Salve, rey de los judíos!C. Entonces Pilato tomó a Jesús y lo mandó azotar. Y los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le echaron por encima un manto color púrpura; y, acercándose a él, le decían: S. -«¡Salve, rey de los judíos!»C. Y le daban bofetadas.Pilato salió otra vez afuera y les dijo:S. -«Mirad, os lo saco afuera, para que sepáis que no encuentro en él ninguna culpa.»
C. Y salió Jesús afuera, llevando la corona de espinas y el manto color púrpura. Pilato les dijo: S. -«Aquí lo tenéis.»Triduo pascual 108C. Cuando lo vieron los sumos sacerdotes y los guardias, gritaron:S. -«¡Crucifícalo, crucifícalo!»C. Pilato les dijo:S. -«Lleváoslo vosotros y crucificadlo, porque yo no encuentro culpa en él.» C. Los judíos le contestaron:S. -«Nosotros tenemos una ley, y según esa ley tiene que morir, porque se ha declarado Hijo de Dios.»
C. Cuando Pilato oyó estas palabras, se asustó aún más y, entrando otra vez en el pretorio, dijo a Jesús: S. -«¿De dónde eres tú?»C. Pero Jesús no le dio respuesta.Y Pilato le dijo:S. -«¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y autoridad para crucificarte?» C. Jesús le contestó:-«No tendrías ninguna autoridad sobre mí, si no te la hubieran dado de lo alto. Por eso el que me ha entregado a ti tiene un pecado mayor. » ¡Fuera, fuera; crucifícalo!C. Desde este momento Pilato trataba de soltarlo, pero los judíos gritaban:
S. -«Si sueltas a ése, no eres amigo del César. Todo el que se declara rey está contra el César.»
C. Pilato entonces, al oír estas palabras, sacó afuera a Jesús y lo sentó en el tribunal, en el sitio que llaman «el Enlosado» (en hebreo Gábbata). Era el día de la Preparación de la Pascua, hacia el mediodía. Y dijo Pilato a los judíos:S. -«Aquí tenéis a vuestro rey.»C. Ellos gritaron:S. -«¡Fuera, fuera; crucifícalo!»C. Pilato les dijo:S. -«¿A vuestro rey voy a crucificar?»C. Contestaron los sumos sacerdotes:S. -«No tenemos más rey que al César.»C. Entonces se lo entregó para que lo crucificaran.Lo crucificaron, y con él a otros dosC. Tomaron a Jesús, y él, cargando con la cruz, salió al sitio llamado «de la Calavera» (que en hebreo se dice Gólgota), donde lo crucificaron; y con él a otros dos, uno a cada lado, y en medio, Jesús. Y Pilato escribió un letrero y lo puso encima de la cruz; en él estaba escrito: «Jesús, el Nazareno, el rey de los judíos.»
Leyeron el letrero muchos judíos, porque estaba cerca el lugar donde crucificaron a Jesús, y estaba escrito en hebreo, latín y griego. Entonces los sumos sacerdotes de los judíos dijeron a Pilato:S. -«No escribas:"El rey de los judíos", sino:"Este ha dicho: Soy el rey de los judíos".» C. Pilato les contestó:S. -«Lo escrito, escrito está.»Se repartieron mis ropasC. Los soldados, cuando crucificaron a Jesús, cogieron su ropa, haciendo cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron la túnica. Era una túnica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba abajo. Y se dijeron:
S. -«No la rasguemos, sino echemos a suerte, a ver a quién le toca. »
C. Así se cumplió la Escritura: «Se repartieron mis ropas y echaron a suerte mi túnica.» Esto hicieron los soldados.Ahí tienes a tu hijo. Ahí tienes a tu madreC. Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre: + -«Mujer, ahí tienes a tu hijo.»C. Luego, dijo al discípulo:+ -«Ahí tienes a tu madre.»C. Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa.Está cumplidoC. Después de esto, sabiendo Jesús que todo había llegado a su término, para que se cumpliera la Escritura dijo: + -«Tengo sed.»Triduo pascual 110C. Había allí un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo, se la acercaron a la boca. Jesús, cuando tomó el vinagre, dijo: + -«Está cumplido.»C. E, inclinando la cabeza, entregó el espíritu.Todos se arrodillan, y se hace una pausa.Y al punto salió sangre y aguaC. Los judíos entonces, como era el día de la Preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día solemne, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él; pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua. El que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero, y él sabe que dice verdad, para que también vosotros creáis. Esto ocurrió para que se cumpliera la Escritura: «No le quebrarán un hueso»; y en otro lugar la Escritura dice: «Mirarán al que atravesaron.» Vendaron todo el cuerpo de Jesús, con los aromasC. Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo clandestino de Jesús por miedo a los judíos, pidió a Pilato que le dejara llevarse el cuerpo de Jesús. Y Pilato lo autorizó. Él fue entonces y se llevó el cuerpo. Llegó también Nicodemo, el que había ido a verlo de noche, y trajo unas cien libras de una mixtura dé mirra y áloe.
Tomaron el cuerpo de Jesús y lo vendaron todo, con los aromas, según se acostumbra a enterrar entre los judíos. Había un huerto en el sitio donde lo crucificaron, y en el huerto un sepulcro nuevo donde nadie había sido enterrado todavía. Y como para los judíos era el día de la Preparación, y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús. Palabra de Dios.








Christ, for us, even underwent the death, and a cross death. For that reason God lifted it mainly and it granted him/her the "Name-on-everything-name."
GOSPEL
Passion of our Lord Jesus Christaccording to san Juan 18, 1-19,42
They fastened Jesús and they tied it
C. In that time, Jesús went out with his pupils to the other side of the torrent Cedrón, where there was an orchard, and they entered him and his pupils there. Judas, the traitor, also knew the place, because Jesús often met there with his pupils. Judas then, taking the patrol car and some guards of the supreme priests and of the pharisee, he/she entered there with streetlights, brands and weapons. Jesús, knowing all that came on him, was ahead and he/she told them: + - "To who do you look for?" C. they answered Him/her: S. -"To Jesús, Nazareno." C. Jesús told Them: + - "I am." C. it was also with them Judas, the traitor. When telling them: "I am", they went back and they fell to earth. He/she asked them another time: + - "To who do you look for?" C. They said:
S. -"To Jesús, Nazareno."C. Jesús answered:
+ -I have told "you that I am me. If you look for me, allow to go to these."
C. AND that was completed this way that had said: "Not I have lost none of those that you gave me. "
Then Simón Pedro that took a sword, took out it and it hurt the supreme priest's servant, cutting him/her the right ear. This servant called himself Malco. He/she said Jesús then to Pedro:
+ -It "puts the sword in the sheath. Won't the chalice that has given me my Father, drink it?"
They took Jesús first to Anás
C. The patrol car, the tribune and the guards of the Jews fastened Jesús, they tied it and they took it first to Anás, because he/she was father-in-law of Caifás, supreme priest that year; it was Caifás the one that had given the Jews this advice: It "suits that a single man dies for the town. "
Simón Pedro and another pupil followed Jesús. This pupil was known of the supreme priest and he entered with Jesús in the supreme priest's palace, while Pedro stayed he went to the door. The other pupil, the supreme priest's acquaintance, left he spoke to the portera and he made Pedro enter. The maid that made of portera said to Pedro then: S. -Do you belong "not also to that man's pupils?"C. He said:S. -I am not it."
C. The servants and the guards had lit a brazier, because it was cold, and they warmed. Pedro was standing also with them, warming.
The supreme priest interrogated Jesús about his pupils and of the doctrine. Jesús answered him/her:
+ -"I have spoken openly to the world; I have taught continually in the synagogue and in the temple, where all the Jews meet, and I have not said he/she swims undercover. Why do you interrogate me? It interrogates those that have heard me, of what I have spoken to them. They know what I have said." Paschal Triduo 106
C. he/she Hardly said this, one of the guards that was there gave him/her oneslap to Jesús, saying:S. -Do you answer "this way to the supreme priest?"C. Jesús responded:+ -"If I have missed speaking, it shows in what I have lacked; but ifspoken him as it owes himself, why do you hit me?"C. Then Anás sent it bundle to Caifás, supreme priest.
Do you belong not also to their pupils? I am not it,
C. Simón Pedro was in foot, warming, and they told him/her:S. -Do you belong "not also to their pupils?"C. He denied it, saying:S. -I am not it."C. One of the supreme priest's servants, relative of that to the one whoPedro cut him/her the ear, he told him/her:S. -Have not I seen you me with him in the orchard?"C. Pedro denied again, and at once he sang a rooster.
My Kingdom is not of this world
C. they Took to house Jesús from Caifás to the pretorio. It was the dawn, and they didn't enter in the pretorio for not incurring in impurityand this way to be able to eat Easter. Pilato came out out where were them,and he/she said:S. -"What accusation do you present against this man?"C. they answered Him/her:S. -"If this was not a malefactor, we would not give it to you."C. Pilato told them:S. -"Take it to you you and judge it according to your law."C. The Jews told him/her:S. -"Not we are authorized to give death to anybody."C. AND that was completed this way that Jesús had said, indicating of whatdeath will die.He/she entered another time Pilato in the pretorio, he/she called to Jesús and he/she told him/her:S. -Are you "the king of the Jews?"C. Jesús answered him/her:
-Do you "say that for your bill or have others of me told it to you?"
C. Pilato replied:
S. -Am I "maybe a Jew? Your people and the supreme priests have surrendered to me; what have you made?" C. Jesús answered him/her:
+ -"My Kingdom is not of this world. If my Kingdom outside of this world, my guard would have fought so that he didn't fall in hands of the Jews. But my Kingdom is not of here." C. Pilato told him/her:S. -"Conque, are you a king?"C. Jesús answered him/her:
+ -"You say it: I am a king. I stop this I have been born and it stops this I have come to the world: to be witness of the truth. Everybody who is of the truth he/she listens my voice." C. Pilato told him/her:S. -"And, what is the truth?"
C. Said this, another time where the Jews were came out and he/she told them: S. -"I don't find in him any blame. It is habit among you that it puts to one in freedom for Easter. Do you want him to loose you to the king of the Jews?" C. they screamed again:S. -"To that not, to Barabbas."C. such Barabbas was a bandit.
Save, king of the Jews!
C. Then Pilato took Jesús and it ordered it to whip. And the soldiers braided a crown of thorns, they put it to him in the head and they tossed him/her for above a mantel purple color; and, coming closer to him, they told him/her: S. -"Save, king of the Jews!"C. AND they gave him/her slaps.Pilato came out out another time and he/she told them:
S. -"Look, I take out it to you out, so that you know that I don't find in him any blame."
C. AND Jesús left out, taking the crown of thorns and the mantel purple color. Pilato told them: S. -"Here you have it."Paschal Triduo 108
C. When they saw it the supreme priests and the guards, they screamed:S. -"Crucify him, crucify him!"C. Pilato told them:
S. -"Take it to you you and crucify him, because I don't find blame in him." C. The Jews answered him/her:
S. -"We have a law, and according to that law he/she has to die, because Son of God has been declared."
C. When Pilato heard these words, he/she got scared even more and, entering another time in the pretorio, he/she said to Jesús: S. -"From where are you?"C. But Jesús didn't give him/her answer.And Pilato told him/her:
S. -"To me you don't speak to me? Not you do know that I have authority to come unfastened and authority to crucify you?" C. Jesús answered him/her:
-"Not you would have any authority on me, if they had not given it to you of the high thing. For that reason the one that has surrendered to you has a bigger sin. "
It was, it was; you crucify him!
C. From this moment Pilato was about loosing it, but the Jews screamed:
S. -"If you loose that, you are not friend of Caesar. Everybody who is declared king it is against Caesar."
C. Pilato then, when hearing these words, it took out Jesús out and he/she sat down it in the tribunal, in the place that you/they call "the one Floored (in Hebrew Gábbata)." It was the day of the Preparation of Easter, toward the noon. And Pilato said to the Jews:S. -"Here you have your king."C. They screamed:S. -It was ", it was; you crucify him!"C. Pilato told them:S. -"To your king I will crucify?"C. the supreme priests Answered:S. -"Not we have more king than to Caesar."C. Then he/she gave it to him so that they crucified him.
They crucified him, and with him to other two
C. they Took Jesús, and him, loading with the cross, it left to the called place "of the Skull", (that in Hebrew Gólgota is said) where they crucified him; and with him to other two, one to each side, and between, Jesús. And Pilato wrote a sign and it put it above the cross; in him it was written: "Jesús, Nazareno, the king of the Jews."
They read the sign many Jews, because the place was close where they crucified Jesús, and it was written in Hebrew, Latin and Greek. Then the supreme priests of the Jews said to Pilato:
S. -"Non scribes: "The king of the Jews", but: "This has said: I am the king of the Jews."" C. Pilato answered them:S. -"That written, written it is."
My clothes were distributed
C. The soldiers, when they crucified Jesús, they caught their clothes, making four parts, one for each soldier, and they separated the tunic. It was up and down a seamless, knitted tunic everything of a piece. And they were said:
S. -Let us don't rip it, but we toss to luck, to see he/she plays him/her to who. "
C. the Writing was completed This way: My clothes were distributed and they tossed to luck my tunic." This made the soldiers.
There you have your son. There you have your mother
C. their mother, their mother's sister, María, that of Cleofás, and María, Magdalena were next to Jesús cross. Jesús, when seeing to his mother and fence to the pupil that point wanted, said to its mother: + - "Woman, there you have your son."C. Then, he/she said to the pupil:+ -"There you have your mother."C. AND from that hour, the pupil received it in his house.
It is fulfilled
C. after this, Jesús that everything had arrived to his term knowing, so that the Writing was completed he/she said: + - I am "thirsty."Paschal Triduo 110
C. there was a pitcher full with vinegar there. And, holding a sponge soaked in vinegar to a hyssop cane, they came closer it to the mouth. Jesús, when he/she took the vinegar, he/she said: + - It is "fulfilled."C. AND, inclining the head, he/she gave the spirit.
All kneel down, and a pause is made.
And to the point blood came out and it dilutes
C. The Jews then, like it was the day of the Preparation, so that they didn't stay the bodies in the cross on Saturday, because that Saturday was a solemn day, they requested to Pilato that broke them the legs and that they removed them. They were the soldiers, they broke him/her the legs at the first and then to the other one that you/they had crucified with him; but when arriving to Jesús, seeing that he/she had already died, they didn't break him/her the legs, but rather one of the soldiers, with the lance, passed over him/her the side, and to the point blood came out and it dilutes. The one that saw it gives testimony, and their testimony is true, and he knows that he/she tells truth, so that you also believe. This happened so that the Writing was completed: They won't break him/her a bone"; and in another place the Writing says: They will "look the one that you/they crossed."
They blindfolded Jesús body, with the aromas
C. after this, José of Arimatea that was secret pupil of Jesús fearing the Jews, requested to Pilato that allowed him/her to be taken Jesús body. And Pilato authorized it. He was then and the body was taken. It also arrived Nicodemo, the one that will have seen it at night, and he/she brought some a hundred pounds of a mixture he/she gives myrrh and aloe.
They took Jesús body and they blindfolded everything, with the aromas, as he/she gets used to bury among the Jews. There was an orchard in the place where they crucified him, and in the orchard a new sepulcher where nobody had still been buried. And like for the Jews it was the day of the Preparation, and the sepulcher was close, they put to Jesús there. Word of God.




GUERRILLO VALENCIANO

jueves, 9 de abril de 2009

Procesiones de encuentro, piedad y perdón en las calles de pueblos y ciudades







Pontificia y Real Congregación del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Animas y Nuestra Señora de la Soledad. (Congregación de Mena)








PAZ HERMANOS.





Anoche a la madrugada tuvo lugar uno de los momentos más emotivos de la Semana Santa de Valladolid: la Virgen de las Angustias, que ayer portaba un discreto lazo blanco en señal de defensa de la vida, se encontró en el Palacio de Santa Cruz con el Cristo Camino del Calvario. En relación con esta iniciativa, Facua, asociación de consumidores castellanoleonesa, ha enviado una misiva al delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, en la que le solicita que se impida que procesionen las cofradías de la Comunidad que decidan salir a la calle con un lazo blanco.






Actos litúrgicos y de piedad popular en la Semana Santa de Madrid
La Almudena permanecerá abierta hasta medianoche para facilitar la adoración eucarísticaHoy Jueves Santo, a las 18 horas, el Cardenal Antonio María Rouco presidirá junto con sus obispos auxiliares, la Santa Misa en la Cena del Señor. La Catedral permanecerá abierta hasta las 24 horas, con el fin de facilitar la adoración de los fieles al Santísimo Sacramento. La celebración de la Pasión y Muerte del Señor del Viernes Santo, comenzará a las 17 horas. Al finalizar los Oficios, los jóvenes llevarán la Cruz de las JMJ en procesión, hasta la plaza de Canalejas, donde se incorporará a la procesión del Jesús de Medinaceli. El sábado la Vigilia Pascual dará comienzo a las 23 horas en la Catedral de la Almudena.
A sus 82 años de edad
Benedicto XVI presidirá todas las grandes celebraciones de Semana SantaBenedicto XVI tiene una apretada agenda para los próximos días. Nada menos que seis grandes celebraciones en apenas cuatro días que pondrán a prueba la resistencia del Pontífice. El pasado domingo daba inicio a la Semana Santa con la celebración del Domingo de Ramos, en la que invitó a los católicos de todo el mundo a "participar más intensamente de las diferentes celebraciones". Este jueves, a las 9:30 horas, comenzará su maratoniana semana de celebraciones, con la Santa Misa del Crisma en el Vaticano. En ella se consagran los santos óleos que se emplearán durante todo el año en sacramentos como la confirmación o el orden sacerdotal.





Hugo Chavez ataca de nuevo a los obispos de Venezuela
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, calificó este martes de "inquisidores" a los obispos de la Iglesia católica venezolana, a los que criticó por un documento en el que alertaron sobre un creciente clima de violencia y polarización política. "Esos (obispos) son los de la inquisición, de la oscurana, aquellos que han apoyado dictaduras", dijo Chávez este martes desde Pekín, donde se encuentra de visita, en un contacto telefónico con la televisora estatal VTV.





CRISTIANOS DEL MUNDO,REZAD Y PEDID PERDON POR LOS PECADOS DEL MUNDO Y POR TODOS NOSOTROS.





Y QUE NO NOS MAMEN MAS GALLO





GUERRILLERO VALENCIANO

El sacrificio libre de Cristo nos obtiene la salvación del pecado y de la muerte"

HERMANOS EN CRISTO,EN ESTA SEMANA SANTA O DE PASION Y MUERTE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO,RECEMOS Y OREMOS POR ESTE MUNDO.
PUES ASI NOS ENSEÑAROS Y EL MUNDO LO NECESITA.
PAZ Y AMOR
AMAD AL PROJIMO COMO A VOSOTROS MISMOS.
Benedicto XVI invitó este miércoles a los 40.000 fieles congregados en la Plaza de San Pedro para la Audiencia General, a "entrar en los misterios" del Triduo Santo: "que la gracia divina pueda abrir nuestros corazones a la comprensión del don inestimable que es la salvación que nos ha obtenido el sacrificio de Cristo", dijo a los presentes. El Papa explicó que con su pasión y muerte, Jesús "convirtiéndose en hombre, no dudó en tomar sobre sí las debilidades del ser humano, excepto el pecado, y se adentró hasta la profundidad de la muerte. A este descendimiento en la última profundidad de la pasión y de la muerte sigue después la exaltación, la verdadera gloria del amor que ha ido hasta el final".
El Papa Benedicto XVI dedicó la Audiencia General de hoy a hablar sobre la Semana Santa, "que para nosotros los cristianos es la semana más importante del año”, y recordó a los católicos que estos días nos ofrecen “la oportunidad de vivir en profundidad los eventos centrales de la Redención, de revivir el misterio pascual, el gran misterio de la fe”.
El Santo Padre explicó que Jesús "no quiso usar su ser Dios, su dignidad gloriosa y su potencia como instrumento de triunfo y signo de distancia entre nosotros". "Por amor, quiso "vaciarse de sí mismo" y hacerse nuestro hermano; por amor compartió nuestra condición, la de cada hombre y de cada mujer", indicó.
Benedicto XVI repasó las celebraciones centrales de estos días y explicó que la Misa del Crisma es como "un preludio al Triduo pascual, que comienza mañana" pues "en ella se renuevan las promesas sacerdotales pronunciadas el día de la ordenación".
Esta celebración "tiene este año un significado particular, pues es como una preparación al Año Sacerdotal, que he convocado con ocasión del ciento cincuenta aniversario de la muerte del Santo Cura de Ars, y que se inaugurará el próximo día 19 de junio. En la Misa del Crisma "se bendicen el óleo de los enfermos y el de los catecúmenos y se consagra el Crisma", indicó.
Asimismo, señaló que en la misa del Jueves Santo por la tarde, llamada "in Coena Domini", "la Iglesia conmemora la institución de la Eucaristía, el sacerdocio ministerial y el mandamiento nuevo -mandatum novum- de la caridad, dejado por Jesús a sus discípulos". Este día "constituye, por tanto, una invitación renovada a dar gracias a Dios por el don supremo de la Eucaristía, que hay que acoger con devoción y adorar con fe viva".
El Papa también afirmó que el Viernes Santo es el "día de la pasión y de la crucifixión del Señor. La muerte de Cristo recuerda el dolor y los males que gravan sobre la humanidad de todos los tiempos: el peso aplastante de nuestro morir, el odio y la violencia que siguen ensangrentando la tierra. La pasión del Señor sigue estando presente en los sufrimientos de los seres humanos".
Pero aclaró que "si el Viernes Santo es un día lleno de tristeza, también es un día muy propicio para reavivar nuestra fe, para consolidar nuestra esperanza y la valentía de llevar cada uno nuestra cruz con humildad, confianza y abandono en Dios, seguros de su apoyo y de su victoria".
Benedicto XVI destacó que "esta esperanza se alimenta en el gran silencio del Sábado Santo, en espera de la resurrección de Jesús". En este día, "la Iglesia vela en oración como María y junto a María, compartiendo sus mismos sentimientos de dolor y de confianza en Dios. Se recomienda justamente conservar durante toda la jornada un clima de recogimiento, que ayude a la meditación y a la reconciliación; se anima a los fieles a que se acerquen al sacramento de la Penitencia para poder participar renovados en las fiestas pascuales".
Refiriéndose a la solemne Vigilia Pascual, "madre de todas las vigilias", el Papa Benedicto XVI recordó que en ella "se proclama la victoria de la luz sobre las tinieblas, de la vida sobre la muerte, y la Iglesia se alegra en el encuentro con su Señor. De este modo entramos en el clima de la Pascua de Resurrección".
Finalmente, el Santo Padre invitó a los fieles a "entrar con la Virgen María en el Cenáculo, permaneciendo a los pies de la Cruz, velando idealmente junto a Cristo muerto, aguardando con esperanza el alba del día luminoso de la resurrección".
!LA BENDICION DE DIOS PADRE TODO PODEROSO,PADRE ,HIJO Y ESPIRITU SANTO,DESCIENDA SOBRE TODOS LOS HOMBRES¡
GUERRILLERO VALENCIANO
La concesión de un doctorado honorario a Obama provoca la protesta de veinticuatro obispos
Un cuarto de millón de firmas, numerosas asociaciones y 24 obispos piden a la prestigiosa Notre Dame University, regida por los clérigos de la orden de la Santa Cruz, que no conceda un doctorado honorario en Derecho al presidente Barack Obama. En una carta dirigida al centro educativo, recuerdan que tal premio sería una violación directa del mandato de la Conferencia Episcopal de 2004 sobre "Católicos en la vida política", que dice: "la comunidad y las instituciones católicas no deberían honrar a aquellos que desafían nuestros principios morales fundamentales, no deberían darles premios, honores ni plataformas que sugieran apoyo por sus acciones".

miércoles, 11 de febrero de 2009

EL VATICANO Y EL SANTO PADRE ATACADO POR TODOS LOS LADOS




HELLO SEÑORES Y SEÑORAS:


LA BARBARIDAD DE ALGUNAS PERSONAS Y ORGANIZACIONES SOBRE NUESTRA RELIGION ES DE JUZGADO DE GUARDIA`PORQUE DEJAMOS QUE NOS ATAQUEN DE ESA MANERA,CUANDO NOSOTROS NO NOS METEMOS NI ATACAMOS A NINGUNA RELIGION NI SECTA,ESTAREMOS EQUIVOCADOS CON NUESTRAS ACTUACIONES Y NUESTRA MANERA DE PENSAR.¿OPINEN POR FAVOR?


Partidario de la desaparición del Vaticano, ese que hoy cumple 80 años nada má

Si, como suena, como cristiano que soy, aunque rojo y cojo, y precisamente porque creo que la fe nos ha de llevar al seguimiento de Jesús de Nazaret y a construir el Reino (o la sociedad socialista y autogestionaria, que para mi tanto monta, monta tanto), precisamente por eso creo que la mejor celebración de ese 80 aniversario del Vaticano debería ser su cierre, la venta de sus riquezas y su entrega a los pobres (que ahora en tiempos de crisis sería muy bien acogida). Como muchos teólogos católicos y gran parte de lo que llamamos la iglesia de base, a la que humildemente pertenezco, abogo por la desaparición del Vaticano como estado y, consecuentemente, por la supresión de todos los nuncios que actúan ante la ONU y ante los distintos países de todo el mundo como embajadores del supuesto “estado Vaticano”. El Vaticano, ni antes, ni ahora tiene sentido (me refiero al sentido evangélico por que de poder, vaya si lo tiene, pero eso no es lo que quería el de Nazaret, claro. Por el propio bien y coherencia de la Iglesia este pequeño “estado” debería desaparecer como tal. Para los que no lo sepan fue un 11 de febrero de 1929 cuando el dictador Mussolini, a través de los Pactos de Letrán, mas conocidos como pactos lateranenses , concedió la creación de este pseudo-estado a cambio de reconocimientos y favores mutuos.Porque decidme, ¿Qué sentido tiene un estado-ficción que no tiene ciudadanos propios, ni poderes separados , porque lo que dice el Papa infalible, vamos que va a misa? ¿Qué pinta un señor que es a la vez jefe de estado y líder religioso , extendiendo sus sedes por todo el mundo y que participa en la ONU, como un estado más?, ¿Se puede aceptar hoy día que un estratega geopolítico de este poder, dicte su doctrina, desde unas hectáreas de Roma, la amplifique a través de miles de diócesis y de otros grupos “neocons”, con bastante poder en el mundo, para tratar de imponer sus dogmatismos y moral particular tanto a los gobiernos que se dejan, como a la ciudadanía en general , tenga la religión o creencias que tenga? Miren Uds, no voy a seguir porque me caliento ya que, -como manifestaba ese gran teólogo español que es González Faus, a sus hermanos Obispos “… debo confesaros que la institución eclesiástica es hoy la cruz de mi fe". Pero voy a hacer otra cosa y es dejaros un fragmento del breve y reciente artículo de Saramago que habla de Vaticanadas o Vaticanerías, y con el que aunque no sea ateo, me identifico totalmente. Un artículo o “exabruto” sobre el que ya ha bramado César Vidal y la COPE, contra este Nobel de Literatura al que llama “plomo luso”.
Vaticanadas por José Saramago cuaderno.josesaramago.org/
O vaticanerías. No consigo ver a los señores cardenales y a los señores obispos trajeados con un lujo que escandalizaría al pobre Jesús de Nazaret, apenas cubierto con su túnica de pésimo paño (…). Estos señores se suponen investidos de un poder que sólo nuestra paciencia ha hecho perdurar. Se dicen representantes de Deus en la tierra (nunca lo han visto y no tienen la menor prueba de su existencia) y se pasean por el mundo sudando hipocresía por todos los poros. Tal vez no mientan siempre, pero cada palabra que dicen o escriben lleva por detrás otra pegada que la niega o limita, que la disimula o pervierte. (…). Ante el lento aunque implacable hundimiento de este Titanic que es la iglesia católica, el papa y sus acólitos, nostálgicos del tiempo en que imperaban, en criminal complicidad, el trono y el altar, recurren ahora a todos los medios, incluyendo el chantaje moral, para inmiscuirse en la gobernación de los países , en especial aquellos que, por razones históricas y sociales, todavía no han osado cortar las amarras que siguen atándolos a la institución vaticana. Me entristece ese temor (¿religioso?) que parece paralizar al gobierno español siempre que tiene que enfrentarse no sólo a enviados papales, sino también a los “papas” domésticos. Y digo todavía más: como persona, como intelectual, como ciudadano, me ofende la displicencia con que el papa y su gente trata al gobierno de Rodríguez Zapatero, ese que el pueblo español eligió con entera conciencia (…)




In favor of the disappearance of Vatican, that that today turns 80 years má swims

If, like it sounds, as Christian that I am, although red and lame, and in fact because I believe that the faith must take us to the pursuit of Jesús from Nazareth and to build the Kingdom (or the socialist society and it would self-manage that stops my point it mounts, it mounts so much), precisely for that reason I believe that the best celebration in that 80 anniversary of Vatican should be its closing, the sale of its wealths and its handover to the poor (that now in times of crisis it would be very well welcome).
As many theologians Catholic and great part of what we call the base church, to the one that lowly belong, I plead for the disappearance of Vatican like state and, consequently, for the suppression of all the nuncios that you/they act before the UN and before the different countries from all over the world as ambassadors of the supposition "state Vatican." Vatican, neither before, neither now he/she makes sense (I refer to the evangelical sense for that of being able to, go if he/she has it, but that is not what wanted that of Nazareth, clear. For the own one well and coherence of the Church this petty "state" should disappear as such.
For those that don't know it it was February 11 1929 when the dictator Mussolini, through the Pacts of Letrán, but well-known as partnership agreements lateranenses, it granted the creation of this pseudo-state in exchange for acknowledgments and mutual favors.
Because you tell me, How sense has a state-fiction that doesn't have own citizens, neither separate powers, because what certain Pope says, do we go that he goes to mass? What does he/she paint a gentleman that is at the same time state boss and religious leader, extending their headquarters all over the world and that it participates in the UN, as a state more?, Can you accept nowadays that a geopolitical strategist of this power, direct her tenet, from some hectares of Rome, do amplify it through diocese thousands and of other groups "neocons", with enough power in the world, to be about imposing her dogmatism and morals so much matter to the governments that are left, like to the citizenship in general, do have the religion or beliefs that she has?
You look, I won't continue because I warm since, - like he/she manifested that Spanish great theologian that is González Faus, to their siblings Bishops ". I should admit you that the ecclesiastical institution is today the cross of my faith." But I will make another thing and it is to leave you a fragment of the brief and recent article of Saramago that speaks of Vaticanadas or Vaticanerías, and with the one that although it is not atheistic, I identify myself in toto. An article or "exabruto" on which Caesar has already bellowed Vidal and it SURROUNDS it, against this Nobel of Literature to the one that calls "lead luso."

Or vaticanerías. Not I am able to see the gentlemen cardinals and the gentlemen bishops hardly dressed up with a luxury that would scandalize poor Jesús from Nazareth, covered with their tunic of terrible cloth (.). These gentlemen are supposed invested of a power that our patience has only made last. Representatives of Deus are said in the earth (they have never seen it and they don't have the pettiest test in their existence) and they walk through the world sweating hypocrisy for all the pores. Perhaps don't always lie, but each word that you/they say or they write it takes from behind another hit that he/she denies it or it limits that it hides it or it perverts. (.). Before the dilatory although implacable sinking of this Titanic that is the Catholic church, Pope and their acolytes, nostalgic of the time in that reigned, in criminal complicity, the throne and the altar, they appeal now to all the means, including the moral blackmail, to interfere in the government of the countries, especially those that, for historical and social reasons, they have not still dared to cut the you tie that they continue tying them to the Vatican institution. Does it sadden me that fear (religious?) that it seems to paralyze the Spanish government whenever he/she has to not only face papal correspondents, but also to the domestic "potatoes." And I still say more: as person, as intellectual, as citizen, it offends me the indifference with which Pope and their people treat Rodríguez's Shoemaker government, that that the Spanish town chose with whole conscience (.)